Cociente de Inteligencia vs. Inteligencia Emocional.
Desde su utilización por primera vez, a inicios del siglo XX, con reclutas del ejército de EEUU, el llamado CI (Cociente de Inteligencia) ha sido de los instrumentos más difundidos en los procesos de reclutamiento y selección de personal, sobretodo para cargos directivos. Investigaciones posteriores han evidenciado que este instrumento no es un predictor efectivo de comportamientos exitosos futuros. Muchas investigaciones revelan casos de personas con altos niveles de CI que, en sus trabajos, no logran ser exitosos.
Según Goleman, pese al énfasis que las escuelas y los exámenes de ingreso ponen en el CI, es asombroso el poco peso que esto tiene en el éxito laboral y en la vida. El cociente intelectual no es una medida infalible –destaca Goleman- porque es muy frecuente que las personas que poseen un alto cociente intelectual no desempeñen adecuadamente su trabajo, mientras otros, con un cociente intelectual moderado, o mas bajo, lo hacen considerablemente mejor. De sus experiencias como profesor en programas de MBA (Master in Business Administration), Mintzberg plantea: “No conozco ninguna prueba que relacione una puntuación alta en el examen de aptitud (en el ingreso al MBA) con una buena práctica de la dirección”.
Un comentario personal. Los que hayan trabajado, durante años, como profesores universitarios con seguridad conocen numerosos casos de “estudiantes brillantes” que, en su vida laboral, no logran los éxitos que obtienen “estudiantes menos inteligentes”, pero que tienen otras aptitudes.
La investigación ha demostrado, plantea Goleman, que la correlación existente entre el CI y el nivel de eficacia que muestran las personas en el desempeño de su profesión no supera el 25%. Un análisis más detallado, revela que esa correlación no suele superar el 10% y a veces es inferior al 4%. Esto significa que el CI, por sí solo, deja sin explicación, en el mejor de los casos, un 75% del éxito laboral y, en el peor, el 96%; en otras palabras, no determina quién va a triunfar y quién fracasará.
Segal, en “Su inteligencia emocional. Aprenda a incrementarla y a usar” (1997) plantea que, siempre se puede aprender a ser consciente de los sentimientos propios, a aceptarlos y a utilizar la información que ofrecen para beneficiarnos nosotros mismos y los demás. El CI es algo muy diferente. Uno nace con, o sin, la capacidad de desarrollar habilidades matemáticas, lingüísticas o de otras clases mensurables. El ambiente en el que uno vive o el CE que tenga puede influir en lo cerca que se llegue al potencial intelectual de uno, pero ese potencial intelectual es fijo, está predeterminado, es un hecho. “Solo una cosa puede determinar cuánto CE se puede desarrollar en toda una vida: la motivación”, concluye esta reconocida especialista.
Ryback inicia su libro “E.Q. Trabaje con su inteligencia emocional” (1998) con un pensamiento de Bill Gates, un seguidor de talentos que siempre ha valorado altamente el CI de la gente que recluta. El creador de la Microsoft dice: “Ya no creo tanto como antes en que el CI lo pueda todo. Para tener éxito, también hay que saber tomar decisiones y pensar con mayor amplitud de miras” .
A las insuficiencias del CI se suma la consideración de las características del entorno en que las empresas y organizaciones desarrollan su actividad en el mundo contemporáneo, que se caracteriza por la velocidad de los cambios en las diferentes esferas: tecnológica, económica, social, medio ambiental, que demandan habilidades y comportamientos muy diferentes a los de épocas anteriores.
Según Goleman, investigaciones realizadas de forma independiente por decenas de expertos en cerca de quinientas empresas, agencias gubernamentales y organizaciones no lucrativas de todo el mundo, destacan que, los aspectos fundamentales que se identifican como factores de éxito fueron: la relación que mantenemos con nosotros mismos, el modo en que nos relacionamos con los demás, nuestra capacidad de liderazgo y la habilidad para trabajar en equipo.
Otro especialista, M. Kubr, de la OIT, informa que, en una investigación realizada a fines de los años 80 en un grupo de directivos de empresas de Suecia, Inglaterra y EEUU, se identificaron las siguientes aptitudes de dirigentes exitosos: comprensivo, reconoce rápidamente sus errores, controla sus emociones, respeta a los colegas, justo, firme, decidido, posee sentido del humor, preocupado, es objetivo, entre otras.
Para verificar sus conclusiones sobre las insuficiencias del CI, Goleman contrató diferentes investigaciones y consultó otras para identificar qué están buscando las empresas en la gente nueva que contrata. Concluyó que el nuevo entorno en el que se mueven las empresas, caracterizado por la inseguridad y la inestabilidad, demanda nuevas habilidades.
Por esto, inicia su segundo libro con la siguiente reflexión “Las normas que gobiernan el mundo laboral están cambiando. En la actualidad no sólo se nos juzga por lo más o menos inteligente que podamos ser ni por nuestra formación y experiencia, sino también por el modo en que nos relacionamos con nosotros mismos y con los demás.” .
Más adelante destaca que, un grupo de investigaciones de diferentes escuelas de gestión empresarial, el gobierno federal y el mundo de la industria ha revelado “…la existencia de carencias muy lamentables en el modo que las empresas forman a la gente en habilidades que van desde la escucha y el liderazgo hasta la formación de un equipo y el modo de abordar un cambio…” .
Entre las habilidades que, según investigaciones y encuestas, son más demandadas para trabajar en las nuevas condiciones se señalan: saber escuchar y comunicarse oralmente, adaptabilidad y respuestas creativas ante obstáculos y reveses, dominio personal, confianza en uno mismo, motivación para trabajar en pos de un objetivo, deseo de desarrollar la carrera y enorgullecerse de lo alcanzado, efectividad grupal e interpersonal, espíritu de colaboración y de equipo, habilidad para negociar desacuerdos. Dos características de estas aptitudes son: una, no dependen del CI; dos, pueden aprenderse y desarrollarse.
viernes, 18 de septiembre de 2009
Los hemisferios cerebrales en el trabajo gerencial
Por Alexis Codina
“Planificación en el lado izquierdo, dirección en el derecho” - Henry Mintzberg.
Con los trabajos de Goleman, Weisinger y otros autores sobre la inteligencia emocional, difundidos en la segunda mitad de los años noventa, se ha renovado el interés de especialistas del “management” sobre el papel de los dos hemisferios cerebrales en el trabajo de dirección. Años antes lo habían tratado Mintzberg, De Bono, Majaro, entre otros especialistas.
Entre los temas relacionados con el trabajo gerencial en los que se le concede más significación al papel de los hemisferios cerebrales están:
Cociente de inteligencia vs. inteligencia emocional.
El proceso de creatividad. Pensamiento Vertical vs. Pensamiento Lateral.
El análisis y la intuición en la toma de decisiones.
Dirección vs. liderazgo.
Por su vigencia y actualidad resulta conveniente analizar algunos de los principales planteamientos de diferentes especialistas. Empecemos por lo más general, lo que Goleman denomina “Dos cerebros, dos mentes”.
Dos cerebros, dos mentes.
Goleman, Mintzberg y otros especialistas señalan que, investigaciones relativamente recientes en las neurociencias, demuestran la relativa independencia con que funcionan los dos hemisferios cerebrales. “Son increíbles las visiones del cerebro en movimiento, posibilitadas por métodos innovadores como las nuevas tecnologías de las imágenes cerebrales”, destaca Goleman.
Los especialistas que se refieren a esto se apoyan en los trabajos de Roger Sperry, quien en 1981 recibió el Premio Nóbel de Fisiología, por sus investigaciones sobre el “cerebro dividido”, que permiten identificar la diferencia entre los procesos racionales y los emocionales, en la percepción de señales del entorno y en los comportamientos que se derivan de estos. Plantean que “tenemos dos mentes”: una mente racional, de la que somos típicamente más conscientes, más destacada en cuanto a la reflexión, capaz de analizar y de razonar. Estas aptitudes se atribuyen al hemisferio izquierdo.
Otra es la mente emocional, que percibe sensaciones, relaciones, genera “corazonadas”, motiva la ruptura con el análisis lógico, más propensa a la creatividad y a la intuición. Estas aptitudes se atribuyen al hemisferio derecho.
Mintzberg menciona la lectura de “La psicología de la conciencia” de Robert Ornstein, que presenta relatos sobre descubrimientos de los dos hemisferios del cerebro humano, que coinciden con las investigaciones que este especialista canadiense ha realizado con grupos de directivos.
Señala que las investigaciones evidencian que, en el hemisferio izquierdo (exceptuando muchos zurdos), el modo de operación parece ser principalmente lineal, siendo procesada la información en forma secuencial, una porción después de la otra. Quizás la facultad lineal más obvia de esta parte del cerebro sea el lenguaje. En contraste, el hemisferio derecho parece estar especializado en el proceso simultáneo, opera de forma más integradora, relacional, percibe sensaciones, y motiva la intuición, que es un tema que le agrada mucho a este autor canadiense.
Quizás la facultad más obvia de esta parte del cerebro sea la comprensión de imágenes visuales y sensaciones, señala Mintzberg. Citando una investigación, expresa que “…parece indicar que la emoción pudiera ser una función del hemisferio derecho..”. Esta idea se basa en el descubrimiento de que las víctimas de ataques en el hemisferio derecho están comparativamente menos preocupados por su incapacidad, mientras que los afectados en el hemisferio izquierdo padecen de una angustia mental profunda.
Los científicos han descubierto -resalta Mintzberg- que algunas tareas corrientes humanas activan un lado del cerebro dejando tranquilo otro concluyendo que: “Un individuo puede ser inteligente y torpe al mismo tiempo, sencillamente porque un lado de su cerebro está mas desarrollado que el otro”.
En su primer libro sobre la inteligencia emocional: “La Inteligencia Emocional. Por qué es más importante que el cociente intelectual” (1996), Goleman plantea lo siguiente:
“En un sentido muy real, tenemos dos mentes, una que piensa y otra que siente. Estas dos formas, fundamentalmente diferentes de conocimiento, interactúan para construir nuestra vida mental. Una, la mente racional, es la forma de comprensión de la que somos típicamente conscientes: más destacada en cuanto a la conciencia, reflexiva, capaz de analizar y meditar. Pero junto a este, existe otro sistema de conocimiento: impulsivo y poderoso, aunque a veces ilógico: la mente emocional”.
La dicotomía emocional/racional se aproxima a la distinción popular entre “corazón” y “cabeza”. Sentir que algo está bien “en el corazón de uno” es un tipo de convicción diferente- en cierta forma un tipo de certidumbre más profunda- que pensar lo mismo de la mente racional.
Según investigaciones resumidas por Goleman, el sentimiento es anterior al pensamiento, es decir, que la circulación de una señal llega más rápido a la parte del cerebro que genera una emoción que a la parte que razona el carácter de la señal recibida y cuál debe ser la respuesta correcta. Esto es lo que le concede el poder que tienen las emociones de alterar el pensamiento. Es por eso que, cuando nos sentimos emocionalmente alterados, decimos que no podemos “pensar correctamente”, la perturbación emocional nos genera carencias en las capacidades intelectuales.
Goleman y Segal coinciden en destacar que, a principios de los años noventa, Joseph LeDoux descubrió que, en realidad, los mensajes procedentes de nuestros sentidos -ojos, oídos, tacto- son registrados primero por la estructura cerebral mas comprometida con la memoria emocional -la amígdala cerebral- antes de pasar a la neocorteza cerebral, donde se producen los procesos de razonamiento.
Por estas razones, la “mente emocional” es mucho más rápida que la “mente racional” y se pone en acción sin detenerse ni un instante a pensar en lo que está haciendo. Esto es lo que nos permite reaccionar rápidamente ante un ruido u otra señal de peligro. Si esta información llegara antes a la parte que “razona”, nuestras reacciones no serían tan inmediatas y seríamos más vulnerables ante peligros inmediatos.
Esto, que constituye un poderoso mecanismo de protección para nuestra supervivencia, al mismo tiempo, nos hace más vulnerables en nuestras relaciones interpersonales. Una fuerte discusión con alguien muy cercano a nosotros puede conducirnos a una reacción de la cual tengamos que lamentarnos posteriormente, cuando hayamos podido razonar los acontecimientos y nuestras reacciones. Goleman inicia su libro con una expresión de Aristóteles muy sugestiva:
“Cualquiera puede ponerse furioso… eso es fácil. Pero, ponerse furioso con la persona correcta, en la intensidad correcta, en el momento correcto, por el motivo correcto, y de la forma correcta…Eso no es fácil”.
Por la velocidad con que llegan las sensaciones al cerebro, antes de llegar a ser razonadas, en ocasiones, la mente emocional prevalece. Cuanto más intenso es el sentimiento, más dominante se vuelve la mente emocional y más ineficaz la racional. En pocas palabras, las emociones descontroladas pueden “hacer estúpido al inteligente”, destaca Goleman.
Estas dos mentes operan en armonía entrelazando sus diferentes formas de conocimiento para guiarnos por el mundo. Según los especialistas, por lo general existe un equilibrio entre la mente racional y la mente emocional, en el que la emoción alimenta e informa las operaciones de la mente racional. La mente emocional le imprime energía a la racional y, esta última, ordena el comportamiento de las emociones. Sin embargo, ambas son facultades semi-independientes, cada una refleja una operación de un circuito distinto, pero interconectado, del cerebro.
Los sentimientos son esenciales para el pensamiento y el pensamiento lo es para el sentimiento. Pero, cuando aparecen las pasiones, la balanza se inclina, es la mente emocional la que domina y aplasta la mente racional.
Especialistas en creatividad también mencionan el papel de los “hemisferios cerebrales”. Majaro plantea que, en las dos últimas décadas, se ha descubierto que cada lado del cerebro efectúa diferentes procesos mentales: el lado izquierdo: la lógica, el razonamiento, el análisis, la linealidad; el lado derecho: la imaginación, ensoñaciones, emociones, reconocimiento de formas. Trabajos más recientes ratifican esto: “el hemisferio izquierdo tiene que ver con las funciones lógicas: escritura, razonamiento, ritmo y “orden”. El hemisferio derecho tiene relación con la intuición, las emociones, la imaginación, la creatividad, la música y el “caos”, cita Majaro.
“Planificación en el lado izquierdo, dirección en el derecho” - Henry Mintzberg.
Con los trabajos de Goleman, Weisinger y otros autores sobre la inteligencia emocional, difundidos en la segunda mitad de los años noventa, se ha renovado el interés de especialistas del “management” sobre el papel de los dos hemisferios cerebrales en el trabajo de dirección. Años antes lo habían tratado Mintzberg, De Bono, Majaro, entre otros especialistas.
Entre los temas relacionados con el trabajo gerencial en los que se le concede más significación al papel de los hemisferios cerebrales están:
Cociente de inteligencia vs. inteligencia emocional.
El proceso de creatividad. Pensamiento Vertical vs. Pensamiento Lateral.
El análisis y la intuición en la toma de decisiones.
Dirección vs. liderazgo.
Por su vigencia y actualidad resulta conveniente analizar algunos de los principales planteamientos de diferentes especialistas. Empecemos por lo más general, lo que Goleman denomina “Dos cerebros, dos mentes”.
Dos cerebros, dos mentes.
Goleman, Mintzberg y otros especialistas señalan que, investigaciones relativamente recientes en las neurociencias, demuestran la relativa independencia con que funcionan los dos hemisferios cerebrales. “Son increíbles las visiones del cerebro en movimiento, posibilitadas por métodos innovadores como las nuevas tecnologías de las imágenes cerebrales”, destaca Goleman.
Los especialistas que se refieren a esto se apoyan en los trabajos de Roger Sperry, quien en 1981 recibió el Premio Nóbel de Fisiología, por sus investigaciones sobre el “cerebro dividido”, que permiten identificar la diferencia entre los procesos racionales y los emocionales, en la percepción de señales del entorno y en los comportamientos que se derivan de estos. Plantean que “tenemos dos mentes”: una mente racional, de la que somos típicamente más conscientes, más destacada en cuanto a la reflexión, capaz de analizar y de razonar. Estas aptitudes se atribuyen al hemisferio izquierdo.
Otra es la mente emocional, que percibe sensaciones, relaciones, genera “corazonadas”, motiva la ruptura con el análisis lógico, más propensa a la creatividad y a la intuición. Estas aptitudes se atribuyen al hemisferio derecho.
Mintzberg menciona la lectura de “La psicología de la conciencia” de Robert Ornstein, que presenta relatos sobre descubrimientos de los dos hemisferios del cerebro humano, que coinciden con las investigaciones que este especialista canadiense ha realizado con grupos de directivos.
Señala que las investigaciones evidencian que, en el hemisferio izquierdo (exceptuando muchos zurdos), el modo de operación parece ser principalmente lineal, siendo procesada la información en forma secuencial, una porción después de la otra. Quizás la facultad lineal más obvia de esta parte del cerebro sea el lenguaje. En contraste, el hemisferio derecho parece estar especializado en el proceso simultáneo, opera de forma más integradora, relacional, percibe sensaciones, y motiva la intuición, que es un tema que le agrada mucho a este autor canadiense.
Quizás la facultad más obvia de esta parte del cerebro sea la comprensión de imágenes visuales y sensaciones, señala Mintzberg. Citando una investigación, expresa que “…parece indicar que la emoción pudiera ser una función del hemisferio derecho..”. Esta idea se basa en el descubrimiento de que las víctimas de ataques en el hemisferio derecho están comparativamente menos preocupados por su incapacidad, mientras que los afectados en el hemisferio izquierdo padecen de una angustia mental profunda.
Los científicos han descubierto -resalta Mintzberg- que algunas tareas corrientes humanas activan un lado del cerebro dejando tranquilo otro concluyendo que: “Un individuo puede ser inteligente y torpe al mismo tiempo, sencillamente porque un lado de su cerebro está mas desarrollado que el otro”.
En su primer libro sobre la inteligencia emocional: “La Inteligencia Emocional. Por qué es más importante que el cociente intelectual” (1996), Goleman plantea lo siguiente:
“En un sentido muy real, tenemos dos mentes, una que piensa y otra que siente. Estas dos formas, fundamentalmente diferentes de conocimiento, interactúan para construir nuestra vida mental. Una, la mente racional, es la forma de comprensión de la que somos típicamente conscientes: más destacada en cuanto a la conciencia, reflexiva, capaz de analizar y meditar. Pero junto a este, existe otro sistema de conocimiento: impulsivo y poderoso, aunque a veces ilógico: la mente emocional”.
La dicotomía emocional/racional se aproxima a la distinción popular entre “corazón” y “cabeza”. Sentir que algo está bien “en el corazón de uno” es un tipo de convicción diferente- en cierta forma un tipo de certidumbre más profunda- que pensar lo mismo de la mente racional.
Según investigaciones resumidas por Goleman, el sentimiento es anterior al pensamiento, es decir, que la circulación de una señal llega más rápido a la parte del cerebro que genera una emoción que a la parte que razona el carácter de la señal recibida y cuál debe ser la respuesta correcta. Esto es lo que le concede el poder que tienen las emociones de alterar el pensamiento. Es por eso que, cuando nos sentimos emocionalmente alterados, decimos que no podemos “pensar correctamente”, la perturbación emocional nos genera carencias en las capacidades intelectuales.
Goleman y Segal coinciden en destacar que, a principios de los años noventa, Joseph LeDoux descubrió que, en realidad, los mensajes procedentes de nuestros sentidos -ojos, oídos, tacto- son registrados primero por la estructura cerebral mas comprometida con la memoria emocional -la amígdala cerebral- antes de pasar a la neocorteza cerebral, donde se producen los procesos de razonamiento.
Por estas razones, la “mente emocional” es mucho más rápida que la “mente racional” y se pone en acción sin detenerse ni un instante a pensar en lo que está haciendo. Esto es lo que nos permite reaccionar rápidamente ante un ruido u otra señal de peligro. Si esta información llegara antes a la parte que “razona”, nuestras reacciones no serían tan inmediatas y seríamos más vulnerables ante peligros inmediatos.
Esto, que constituye un poderoso mecanismo de protección para nuestra supervivencia, al mismo tiempo, nos hace más vulnerables en nuestras relaciones interpersonales. Una fuerte discusión con alguien muy cercano a nosotros puede conducirnos a una reacción de la cual tengamos que lamentarnos posteriormente, cuando hayamos podido razonar los acontecimientos y nuestras reacciones. Goleman inicia su libro con una expresión de Aristóteles muy sugestiva:
“Cualquiera puede ponerse furioso… eso es fácil. Pero, ponerse furioso con la persona correcta, en la intensidad correcta, en el momento correcto, por el motivo correcto, y de la forma correcta…Eso no es fácil”.
Por la velocidad con que llegan las sensaciones al cerebro, antes de llegar a ser razonadas, en ocasiones, la mente emocional prevalece. Cuanto más intenso es el sentimiento, más dominante se vuelve la mente emocional y más ineficaz la racional. En pocas palabras, las emociones descontroladas pueden “hacer estúpido al inteligente”, destaca Goleman.
Estas dos mentes operan en armonía entrelazando sus diferentes formas de conocimiento para guiarnos por el mundo. Según los especialistas, por lo general existe un equilibrio entre la mente racional y la mente emocional, en el que la emoción alimenta e informa las operaciones de la mente racional. La mente emocional le imprime energía a la racional y, esta última, ordena el comportamiento de las emociones. Sin embargo, ambas son facultades semi-independientes, cada una refleja una operación de un circuito distinto, pero interconectado, del cerebro.
Los sentimientos son esenciales para el pensamiento y el pensamiento lo es para el sentimiento. Pero, cuando aparecen las pasiones, la balanza se inclina, es la mente emocional la que domina y aplasta la mente racional.
Especialistas en creatividad también mencionan el papel de los “hemisferios cerebrales”. Majaro plantea que, en las dos últimas décadas, se ha descubierto que cada lado del cerebro efectúa diferentes procesos mentales: el lado izquierdo: la lógica, el razonamiento, el análisis, la linealidad; el lado derecho: la imaginación, ensoñaciones, emociones, reconocimiento de formas. Trabajos más recientes ratifican esto: “el hemisferio izquierdo tiene que ver con las funciones lógicas: escritura, razonamiento, ritmo y “orden”. El hemisferio derecho tiene relación con la intuición, las emociones, la imaginación, la creatividad, la música y el “caos”, cita Majaro.
Bases neurológicas de la agresión.
Ciertos estudios han develado las bases neurológicas de la agresión humana.
Las actitudes violentas y la agresividad tienen un origen neuronal que ha sido detectado recientemente gracias a ciertas investigaciones en el campo de la neurología.
Déficits muy concretos en la estructura del cerebro parecen subyacer bajo las tendencias violentas y demasiado impulsivas, y su conocimiento podría servir tanto para desarrollar tratamientos preventivos, así como para diagnosticar posibles futuros comportamientos violentos en niños y adolescentes, según un comunicado de la Society for Neuroscience norteamericana.
Aunque estos descubrimientos podrían tener un doble filo a nivel ético (el riesgo de estigmatizar a individuos analizados antes de que puedan hacer algo “malo” o de reducir la responsabilidad moral de asesinos o agresores por su condicionamiento neurológico), los neurólogos enfatizan que los análisis cerebrales sólo pueden predecir riesgos y que, en última instancia, como señala el neurólogo Craig Ferris, de la Northeastern University de Boston (Estados Unidos): “no somos esclavos de nuestra biología”.
Durante el 37° encuentro anual de la Society for Neuroscience en la ciudad de San Diego, se presentó un estudio liderado por Guido Frank, científico y físico de la Universidad de California, que con imágenes de resonancia magnética del cerebro ha analizado la actividad neuronal de un pequeño grupo de adolescentes valorados como “reactivamente agresivos”, considerando la violencia reactiva como una explosión que surge cuando una persona experimenta una tensión, amenaza o dificultad que es incapaz de afrontar de otra forma.
Las reacciones de estos individuos son desproporcionadas y, en estos casos, las personas son incapaces de controlarse a sí mismas.
Cuando se le mostró al grupo analizado imágenes de rostros amenazantes, los cerebros de los chicos agresivos, comparados con gente capaz de controlarse, mostraron una mayor actividad en la amígdala, una parte del cerebro que se relaciona con el miedo; y una menor actividad en el lóbulo frontal, región cerebral vinculada a la capacidad de razonamiento y de toma de decisiones, así como al auto-control.
La actividad en la amígdala reflejaría que los participantes más agresivos sentían más miedo cuando veían las caras amenazantes y, al mismo tiempo, eran menos capaces que el resto de controlar sus propios actos.
Otro estudio, de Adrian Raine, neurocientífico de la Universidad de Pensilvania que estudia las bases neurológicas de la violencia, fue llevado a cabo con 792 asesinos e individuos con un comportamiento antisocial y con 704 personas de comportamiento normalizado.
Raine y sus colegas descubrieron que en los primeros la corteza prefrontal del cerebro era de menor tamaño en comparación con la corteza prefrontal de los individuos capaces de controlarse.Un meta análisis, presentado en el mismo encuentro anual antes mencionado, de 47 estudios con imágenes cerebrales de adultos, confirmó el descubrimiento de Raine: las personas con un comportamiento antisocial, particularmente aquéllas con un historial de violencia, presentaban deterioros tanto estructurales como funcionales en dicha región cerebral.En este grupo, la corteza prefrontal era más pequeña y menos activa.
Además, estos mismos individuos tendían a presentar daños en otras estructuras cerebrales vinculadas a la capacidad de hacer juicios morales, mayormente en la corteza prefrontal dorsal y ventral, en la amígdala y en el gyrus angular (relacionado con el lenguaje y la cognición).
Los científicos señalan que aún se desconoce cómo se producen estas anomalías cerebrales. La genética condiciona en gran medida la estructura cerebral, pero también pueden contribuir a su desarrollo los abusos que sufra un individuo durante la infancia y la adolescencia.
De hecho, investigaciones realizadas con animales y humanos han sugerido que las influencias del entorno tienen un fuerte impacto en el cerebro, tanto para bien como para mal, porque se ha demostrado que en individuos con predisposición genética a la violencia, el afecto y el cuidado maternos o de cualquier índole en la infancia reducen el riesgo a que se conviertan en adultos agresivos.
Guido Frank asegura que, por tanto, la biología y el comportamiento pueden cambiarse y que la imaginería del cerebro debe combinarse con la terapia y el control individualizado para conocer y modificar los progresos de cada individuo.
En el comunicado de la Society for Neuroscience, Craig Ferris declaró por otro lado que la comprensión de la confluencia de elementos, tanto ambientales como biológicos, que producen actos violentos, han sido considerados por educadores, profesionales de la salud y científicos durante décadas.
Además, afirmó que “las tecnologías de imágenes cerebrales y los modelos animales están ayudando a los neurocientíficos a identificar los cambios en la neurobiología cerebral asociados a los comportamientos agresivos. Esta información debería ayudarnos a desarrollar nuevas estrategias de intervención psicosocial y psicoterapéutica”.
La agresividad y las conductas violentas han sido objeto de numerosas investigaciones en el pasado.Por lo general el estudio se aborda desde una perspectiva multidisciplinar que implica a psicólogos, etólogos y neurobiólogos, ya que se considera aceptado que cualquier conducta violenta es el resultado de diversos factores biológicos, psicológicos y socioculturales.
El factor biológico, que es el que ha enfatizado el encuentro anual de la Society for Neuroscience norteamericana, es el que más innovaciones ha aportado en los últimos años debido a los progresos en las tecnologías que permiten medir las reacciones cerebrales ante determinados estímulos, así como compararlas entre diferentes sujetos analizados con imágenes de resonancia magnética.
Aunque la ciencia ya había identificado las regiones cerebrales implicadas en la agresividad humana, así como las reacciones bioquímicas que se producen en nuestro cerebro ante situaciones de miedo, peligro o violencia, lo que aportan las nuevas investigaciones reflejadas en el encuentro de San Diego son evidencias más precisas y completas y la conclusión cada día más evidente de que las reacciones violentas están asociadas a anomalías cerebrales cuyo origen todavía no está bien explicado.
Las actitudes violentas y la agresividad tienen un origen neuronal que ha sido detectado recientemente gracias a ciertas investigaciones en el campo de la neurología.
Déficits muy concretos en la estructura del cerebro parecen subyacer bajo las tendencias violentas y demasiado impulsivas, y su conocimiento podría servir tanto para desarrollar tratamientos preventivos, así como para diagnosticar posibles futuros comportamientos violentos en niños y adolescentes, según un comunicado de la Society for Neuroscience norteamericana.
Aunque estos descubrimientos podrían tener un doble filo a nivel ético (el riesgo de estigmatizar a individuos analizados antes de que puedan hacer algo “malo” o de reducir la responsabilidad moral de asesinos o agresores por su condicionamiento neurológico), los neurólogos enfatizan que los análisis cerebrales sólo pueden predecir riesgos y que, en última instancia, como señala el neurólogo Craig Ferris, de la Northeastern University de Boston (Estados Unidos): “no somos esclavos de nuestra biología”.
Durante el 37° encuentro anual de la Society for Neuroscience en la ciudad de San Diego, se presentó un estudio liderado por Guido Frank, científico y físico de la Universidad de California, que con imágenes de resonancia magnética del cerebro ha analizado la actividad neuronal de un pequeño grupo de adolescentes valorados como “reactivamente agresivos”, considerando la violencia reactiva como una explosión que surge cuando una persona experimenta una tensión, amenaza o dificultad que es incapaz de afrontar de otra forma.
Las reacciones de estos individuos son desproporcionadas y, en estos casos, las personas son incapaces de controlarse a sí mismas.
Cuando se le mostró al grupo analizado imágenes de rostros amenazantes, los cerebros de los chicos agresivos, comparados con gente capaz de controlarse, mostraron una mayor actividad en la amígdala, una parte del cerebro que se relaciona con el miedo; y una menor actividad en el lóbulo frontal, región cerebral vinculada a la capacidad de razonamiento y de toma de decisiones, así como al auto-control.
La actividad en la amígdala reflejaría que los participantes más agresivos sentían más miedo cuando veían las caras amenazantes y, al mismo tiempo, eran menos capaces que el resto de controlar sus propios actos.
Otro estudio, de Adrian Raine, neurocientífico de la Universidad de Pensilvania que estudia las bases neurológicas de la violencia, fue llevado a cabo con 792 asesinos e individuos con un comportamiento antisocial y con 704 personas de comportamiento normalizado.
Raine y sus colegas descubrieron que en los primeros la corteza prefrontal del cerebro era de menor tamaño en comparación con la corteza prefrontal de los individuos capaces de controlarse.Un meta análisis, presentado en el mismo encuentro anual antes mencionado, de 47 estudios con imágenes cerebrales de adultos, confirmó el descubrimiento de Raine: las personas con un comportamiento antisocial, particularmente aquéllas con un historial de violencia, presentaban deterioros tanto estructurales como funcionales en dicha región cerebral.En este grupo, la corteza prefrontal era más pequeña y menos activa.
Además, estos mismos individuos tendían a presentar daños en otras estructuras cerebrales vinculadas a la capacidad de hacer juicios morales, mayormente en la corteza prefrontal dorsal y ventral, en la amígdala y en el gyrus angular (relacionado con el lenguaje y la cognición).
Los científicos señalan que aún se desconoce cómo se producen estas anomalías cerebrales. La genética condiciona en gran medida la estructura cerebral, pero también pueden contribuir a su desarrollo los abusos que sufra un individuo durante la infancia y la adolescencia.
De hecho, investigaciones realizadas con animales y humanos han sugerido que las influencias del entorno tienen un fuerte impacto en el cerebro, tanto para bien como para mal, porque se ha demostrado que en individuos con predisposición genética a la violencia, el afecto y el cuidado maternos o de cualquier índole en la infancia reducen el riesgo a que se conviertan en adultos agresivos.
Guido Frank asegura que, por tanto, la biología y el comportamiento pueden cambiarse y que la imaginería del cerebro debe combinarse con la terapia y el control individualizado para conocer y modificar los progresos de cada individuo.
En el comunicado de la Society for Neuroscience, Craig Ferris declaró por otro lado que la comprensión de la confluencia de elementos, tanto ambientales como biológicos, que producen actos violentos, han sido considerados por educadores, profesionales de la salud y científicos durante décadas.
Además, afirmó que “las tecnologías de imágenes cerebrales y los modelos animales están ayudando a los neurocientíficos a identificar los cambios en la neurobiología cerebral asociados a los comportamientos agresivos. Esta información debería ayudarnos a desarrollar nuevas estrategias de intervención psicosocial y psicoterapéutica”.
La agresividad y las conductas violentas han sido objeto de numerosas investigaciones en el pasado.Por lo general el estudio se aborda desde una perspectiva multidisciplinar que implica a psicólogos, etólogos y neurobiólogos, ya que se considera aceptado que cualquier conducta violenta es el resultado de diversos factores biológicos, psicológicos y socioculturales.
El factor biológico, que es el que ha enfatizado el encuentro anual de la Society for Neuroscience norteamericana, es el que más innovaciones ha aportado en los últimos años debido a los progresos en las tecnologías que permiten medir las reacciones cerebrales ante determinados estímulos, así como compararlas entre diferentes sujetos analizados con imágenes de resonancia magnética.
Aunque la ciencia ya había identificado las regiones cerebrales implicadas en la agresividad humana, así como las reacciones bioquímicas que se producen en nuestro cerebro ante situaciones de miedo, peligro o violencia, lo que aportan las nuevas investigaciones reflejadas en el encuentro de San Diego son evidencias más precisas y completas y la conclusión cada día más evidente de que las reacciones violentas están asociadas a anomalías cerebrales cuyo origen todavía no está bien explicado.
jueves, 17 de septiembre de 2009
Descubrir lo que piensan los demás mejora la toma de decisiones
Los procesos mentales se asemejan más a los sistemas dinámicos que a los informáticos, según un estudio realizado en la Universidad de Cornell. Más que usar paquetes de información que circulan de una neurona a otra, la mente humana se mueve en un continuo en el que recurre a la superposición de estados antes de tomar una decisión, en vez de elegir una vez y corregir después. En este nuevo modelo, la percepción y el conocimiento son descritos como una trayectoria continua a través de un espacio mental. Lo que puede desprenderse de esta investigación es que el proceso de conocimiento se asemeja más a los principios de la informática cuántica que a los de la informática convencional, por lo que de alguna forma sigue existiendo un paralelismo entre los procesos mentales y los informáticos. Por Eduardo Martínez de Tendencias Científicas.
05 Jul 2005 TENDENCIAS CIENTÍFICAS
C
ientíficos de la Universidad de Cornell han descubierto que la mente humana no trabaja como un ordenador, usando paquetes de información que circulan de una neurona a otra, como se pensaba hasta ahora, sino que es un continuo dinámico en el que no hay vacíos de ninguna especie que funciona como los organismos biológicos.
Según explica Michael Spivey, profesor de psicología y psicolingüística de dicha universidad, en un artículo publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, la investigación evaluó la forma de pensar de un grupo de estudiantes siguiendo los movimientos de una serie de ratones del ordenador con los que los estudiantes trabajaron. La Universidad de Cornell también ha explicado el descubrimiento en un comunicado.
El experimento consistía en que 42 alumnos escuchaban instrucciones para señalar imágenes de diferentes objetos en la pantalla de un ordenador. Cuando los alumnos oían una palabra como peluca y aparecían dos objetos cuyos nombres no sonaban igual, como una peluca y una chaqueta, la trayectoria del movimiento del ratón era recta y rápida hacia la palabra pronunciada.
Sin embargo, cuando los estudiantes oían una palabra y ante ellos aparecían dos objetos cuyos nombres eran parecidos, la elección adecuada era más lenta, y las trayectorias de sus ratones más curvas.
Posición intermedia
Cuando había ambigüedad, por tanto, los participantes en el estudio no sabían en principio qué imagen era la correcta y, durante algunas docenas de milisegundos, se encontraban en varios estados mentales a la vez. No movían el ratón hacia una de las posibilidades y luego rectificaban, sino que lo dejaban en una zona intermedia, en una especie de superposición de estados donde se confundían las dos opciones posibles: peluca y chaqueta.
La superposición de estados, en realidad, describe un fenómeno cuántico según el cual las particulas elementales no están diferenciadas individualmente entre sí, como las gotas de agua dispersas en una mesa, sino en una superposición de estados, como las gotas contenidas en un vaso de agua, con una probabilidad de materializarse (de convertirse en gota de agua) para cada uno de esos estados dependiendo de determinadas circunstancias.
En el experimento, el grado de curvatura de la trayectoria del ratón mostraba cómo los objetos que no eran los pronunciados competían en su interpretación con los correctos. La resolución final era por tanto aleatoria y gradual, en lugar de directa o definida, tal como sucede en los sistemas dinámicos.
Los sistemas dinámicos son fundamentales para la comprensión de la Teoría de Sistemas y para el análisis y control de procesos en general. Están relacionados con la llamada Teoría del Caos, en cuanto que se comportan de forma aleatoria y completamente impredecible. Esta teoría estudia los comportamientos aleatorios de los sistemas.
La mente como sistema dinámico
En el campo de las ciencias neuronales y cognitivas, siempre se han tratado los procesos mentales como traspasos de paquetes de información completos de una forma estrictamente dirigida de un módulo cognitivo al siguiente, o como una cadena de símbolos binarios singulares, como ocurre en un ordenador.
Sin embargo, un número creciente de estudios como éste parece apoyar la visión de sistema dinámico para definir la mente. En este modelo, la percepción y el conocimiento son descritos como una trayectoria continua a través de un espacio mental. Los patrones de activación neuronal fluyen hacia atrás y hacia delante generándose de manera no lineal, auto-organizada, como en un organismo biológico.
Un cambio no lineal es aquel que no se basa en una simple relación proporcional entre causa y efecto. Por lo tanto, cuando se usa para referirse a cambios, éstos suelen ser bruscos, inesperados y difíciles de prever: inesperados o caóticos.
La metáfora del ordenador, que describe el conocimiento como un estado concreto, por ejemplo de encendido o apagado o en valores de ceros y unos, y en un estado estático hasta que se pone en marcha, podría por lo tanto quedar obsoleta.
Modelo cuántico del conocimiento
La perspectiva de la ambigüedad intermedia entre una decisión y otra propone un modelo nuevo, que supone que el conocimiento funciona como cualquier organismo vivo, esto es, que los procesos sensoriales son continuos y complejos, y que se definen hacia un punto siguiendo ecuaciones similares a las de los sistemas dinámicos.
Lo que puede desprenderse de esta investigación es que el proceso de conocimiento se asemeja más a los principios de la informática cuántica que a los de la informática convencional. Esta informática se basa en el sistema de numeración binario o de base 2. Es un sistema posicional que utiliza sólo dos símbolos para representar un número. Las combinaciones de unos y ceros estructuran los programas y mensajes.
La informática cuántica, por el contrario, se basa en la superposición de estados, tal como explicamos en otro artículo de esta revista. Su unidad de información es el qubit, que representa la superposición de unos y ceros, una cualidad imposible en el universo clásico.
Al considerar que el pensamiento y la cognición, más que seleccionar entre dos estados posibles, mantienen una ambigüedad intermedia que se asemeja a la superposición de estados, la nueva teoría sobre los procesos mentales parece imitar más a la informática cuántica que a la informática clásica. En cierta forma, por tanto, sigue existiendo un paralelismo entre los procesos mentales y los informáticos.
05 Jul 2005 TENDENCIAS CIENTÍFICAS
C
ientíficos de la Universidad de Cornell han descubierto que la mente humana no trabaja como un ordenador, usando paquetes de información que circulan de una neurona a otra, como se pensaba hasta ahora, sino que es un continuo dinámico en el que no hay vacíos de ninguna especie que funciona como los organismos biológicos.
Según explica Michael Spivey, profesor de psicología y psicolingüística de dicha universidad, en un artículo publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, la investigación evaluó la forma de pensar de un grupo de estudiantes siguiendo los movimientos de una serie de ratones del ordenador con los que los estudiantes trabajaron. La Universidad de Cornell también ha explicado el descubrimiento en un comunicado.
El experimento consistía en que 42 alumnos escuchaban instrucciones para señalar imágenes de diferentes objetos en la pantalla de un ordenador. Cuando los alumnos oían una palabra como peluca y aparecían dos objetos cuyos nombres no sonaban igual, como una peluca y una chaqueta, la trayectoria del movimiento del ratón era recta y rápida hacia la palabra pronunciada.
Sin embargo, cuando los estudiantes oían una palabra y ante ellos aparecían dos objetos cuyos nombres eran parecidos, la elección adecuada era más lenta, y las trayectorias de sus ratones más curvas.
Posición intermedia
Cuando había ambigüedad, por tanto, los participantes en el estudio no sabían en principio qué imagen era la correcta y, durante algunas docenas de milisegundos, se encontraban en varios estados mentales a la vez. No movían el ratón hacia una de las posibilidades y luego rectificaban, sino que lo dejaban en una zona intermedia, en una especie de superposición de estados donde se confundían las dos opciones posibles: peluca y chaqueta.
La superposición de estados, en realidad, describe un fenómeno cuántico según el cual las particulas elementales no están diferenciadas individualmente entre sí, como las gotas de agua dispersas en una mesa, sino en una superposición de estados, como las gotas contenidas en un vaso de agua, con una probabilidad de materializarse (de convertirse en gota de agua) para cada uno de esos estados dependiendo de determinadas circunstancias.
En el experimento, el grado de curvatura de la trayectoria del ratón mostraba cómo los objetos que no eran los pronunciados competían en su interpretación con los correctos. La resolución final era por tanto aleatoria y gradual, en lugar de directa o definida, tal como sucede en los sistemas dinámicos.
Los sistemas dinámicos son fundamentales para la comprensión de la Teoría de Sistemas y para el análisis y control de procesos en general. Están relacionados con la llamada Teoría del Caos, en cuanto que se comportan de forma aleatoria y completamente impredecible. Esta teoría estudia los comportamientos aleatorios de los sistemas.
La mente como sistema dinámico
En el campo de las ciencias neuronales y cognitivas, siempre se han tratado los procesos mentales como traspasos de paquetes de información completos de una forma estrictamente dirigida de un módulo cognitivo al siguiente, o como una cadena de símbolos binarios singulares, como ocurre en un ordenador.
Sin embargo, un número creciente de estudios como éste parece apoyar la visión de sistema dinámico para definir la mente. En este modelo, la percepción y el conocimiento son descritos como una trayectoria continua a través de un espacio mental. Los patrones de activación neuronal fluyen hacia atrás y hacia delante generándose de manera no lineal, auto-organizada, como en un organismo biológico.
Un cambio no lineal es aquel que no se basa en una simple relación proporcional entre causa y efecto. Por lo tanto, cuando se usa para referirse a cambios, éstos suelen ser bruscos, inesperados y difíciles de prever: inesperados o caóticos.
La metáfora del ordenador, que describe el conocimiento como un estado concreto, por ejemplo de encendido o apagado o en valores de ceros y unos, y en un estado estático hasta que se pone en marcha, podría por lo tanto quedar obsoleta.
Modelo cuántico del conocimiento
La perspectiva de la ambigüedad intermedia entre una decisión y otra propone un modelo nuevo, que supone que el conocimiento funciona como cualquier organismo vivo, esto es, que los procesos sensoriales son continuos y complejos, y que se definen hacia un punto siguiendo ecuaciones similares a las de los sistemas dinámicos.
Lo que puede desprenderse de esta investigación es que el proceso de conocimiento se asemeja más a los principios de la informática cuántica que a los de la informática convencional. Esta informática se basa en el sistema de numeración binario o de base 2. Es un sistema posicional que utiliza sólo dos símbolos para representar un número. Las combinaciones de unos y ceros estructuran los programas y mensajes.
La informática cuántica, por el contrario, se basa en la superposición de estados, tal como explicamos en otro artículo de esta revista. Su unidad de información es el qubit, que representa la superposición de unos y ceros, una cualidad imposible en el universo clásico.
Al considerar que el pensamiento y la cognición, más que seleccionar entre dos estados posibles, mantienen una ambigüedad intermedia que se asemeja a la superposición de estados, la nueva teoría sobre los procesos mentales parece imitar más a la informática cuántica que a la informática clásica. En cierta forma, por tanto, sigue existiendo un paralelismo entre los procesos mentales y los informáticos.
La mente prefiere matar un solo pajaro con cada tiro
Un estudio desarrollado en la Escuela de Negocios de la Universidad de Chicago ha descubierto que, en contra de lo que dice el sentido común, cuando la mente de un ejecutivo persigue un determinado fin, considera más eficaces las herramientas diseñadas exclusivamente para este fin. Es decir, si esa herramienta sirve además para otra cosa, es percibida como menos eficiente para alcanzar la meta. Por César Gutiérrez de Tendencias Científicas.
21 Jul 2008 TENDENCIAS CIENTÍFICAS
E
l último estudio de la psicóloga social Ayelet Fishbach (de la Universidad de Chicago), contiene algunas conclusiones que desafían y contradicen a nuestro sentido común, y lo que comúnmente cabría esperar acerca de nuestra percepción de la utilidad y eficacia de los medios que usamos para conseguir nuestros fines, informa Capital Ideas, la revista que difunde las investigaciones de la Escuela de Negocios de la Universidad de Chicago.
Cuando deseamos algo lo convertimos en nuestro objetivo y buscamos a nuestro alrededor los medios de alcanzarlo, siendo obvio que el criterio que seguimos para seleccionar tales medios es la valoración de su eficacia para dicho fin. Y como nuestras vidas giran en torno a nuestros deseos, y por consiguiente nuestros objetivos son tantos, sería de esperar que, cuantos más objetivos sea capaz de alcanzar una herramienta, más valor le demos.
Por eso son tan sorprendentes las conclusiones que se desprenden de la investigación llevada a cabo por la doctora Fishbach, que dicen precisamente lo contrario: cuando en nuestra mente bulle el deseo de alcanzar un determinado fin, consideramos más eficaces las herramientas diseñadas exclusivamente para este fin. Es decir, si esa herramienta sirve además para otra cosa, la percibimos como más ineficaz para alcanzar nuestras metas.
Así, por ejemplo, si queremos escribir, y para hacerlo nos dan a elegir entre un bolígrafo sencillo y un sofisticado bolígrafo que además funcione como puntero láser, elegiremos sin dudarlo el primero. Y si montamos desde hace tiempo en bicicleta por la simple razón de que nos divierte hacerlo (nuestro objetivo al pasear con ella es pues la diversión que nos procura), y un día nos enteramos de que con ello estamos realizando además un ejercicio que beneficia nuestra salud, la diversión que sentíamos perderá parte de su gracia. Tanto, que hasta es posible que metamos la bicicleta en el sótano y abandonemos el hobby.
El modelo de disociación
Este fenómeno se conoce como disociación, término que hace referencia al debilitamiento del nexo que, en términos de utilidad y desde el punto de vista de nuestra percepción, une a un medio con el fin al que sirve.
Si percibimos que un medio que consideramos útil para un determinado objetivo sirve además para otros fines, su utilidad para el objetivo que consideramos prioritario se debilita a nuestros ojos. Además, cuanto más diferentes sean esos fines para los que dicho medio es útil, mayor es el efecto de disociación que se produce. Y a cuantos más objetivos sirva el medio, más se debilita en nuestra memoria el nexo entre el mismo y el fin original para el que en principio lo considerábamos útil.
A las anteriores conclusiones se va llegando en el mismo orden de realización de los seis experimentos incluidos en la investigación llevada a cabo Fishbach y sus colaboradores, Ying Zhang (de la Universidad de Texas) y Arie W. Kruglansky (de la Universidad de Maryland),. El sexto y último de los experimentos fue aquel en que los sujetos rechazaron el bolígrafo láser cuando se les propuso el objetivo de escribir.
Éstas y otras conclusiones del estudio las adelantaba ya la Dra. Fishbach en su anterior trabajo The Goal Construct in Social Psychology, un capítulo preparado, en colaboración con Melissa J. Ferguson (de la Cornell University), para ser incluido en el Manual de Principios Básicos de Psicología Social (Eds. Higgins & Kruglanski).
Objetivos únicos vs. múltiples objetivos
¿Significa todo esto que las personas no dan valor a los medios que sirven para varios fines o no ejecutan acciones que tienen múltiples funciones? No, por supuesto que las personas valoran esa multifunción. Por ejemplo, si una persona sale de casa de noche con el doble objetivo de tomar una deliciosa cena y de conocer gente sumamente agradable, intentará elegir un restaurante en que pueda hacer las dos cosas. Incluso se conformará con un local que le procure una cena sólo "moderadamente" deliciosa y en el que pueda conocer gente sólo "moderadamente" agradable, si a cambio de esa merma en el nivel de exigencia de los objetivos individuales puede abarcar ambos con la misma acción, y conseguir ambos al mismo tiempo.
Pero, aparte del hecho de que esto último no hace sino confirmar el fenómeno de disociación en lo que respecta al grado de utilidad de un determinado medio con respecto a una única meta, las conclusiones del estudio se refieren precisamente a esta última situación: cuando nuestros deseos se centran exclusivamente en alcanzar un determinado objetivo, preferimos usar un medio que sirva sólo y exclusivamente a ese fin y, si tenemos oportunidad de elegir, desechamos los instrumentos o herramientas que tengan además otras funciones. Por mucho que nuestro sentido común nos diga que esta multifunción es ventajosa.
21 Jul 2008 TENDENCIAS CIENTÍFICAS
E
l último estudio de la psicóloga social Ayelet Fishbach (de la Universidad de Chicago), contiene algunas conclusiones que desafían y contradicen a nuestro sentido común, y lo que comúnmente cabría esperar acerca de nuestra percepción de la utilidad y eficacia de los medios que usamos para conseguir nuestros fines, informa Capital Ideas, la revista que difunde las investigaciones de la Escuela de Negocios de la Universidad de Chicago.
Cuando deseamos algo lo convertimos en nuestro objetivo y buscamos a nuestro alrededor los medios de alcanzarlo, siendo obvio que el criterio que seguimos para seleccionar tales medios es la valoración de su eficacia para dicho fin. Y como nuestras vidas giran en torno a nuestros deseos, y por consiguiente nuestros objetivos son tantos, sería de esperar que, cuantos más objetivos sea capaz de alcanzar una herramienta, más valor le demos.
Por eso son tan sorprendentes las conclusiones que se desprenden de la investigación llevada a cabo por la doctora Fishbach, que dicen precisamente lo contrario: cuando en nuestra mente bulle el deseo de alcanzar un determinado fin, consideramos más eficaces las herramientas diseñadas exclusivamente para este fin. Es decir, si esa herramienta sirve además para otra cosa, la percibimos como más ineficaz para alcanzar nuestras metas.
Así, por ejemplo, si queremos escribir, y para hacerlo nos dan a elegir entre un bolígrafo sencillo y un sofisticado bolígrafo que además funcione como puntero láser, elegiremos sin dudarlo el primero. Y si montamos desde hace tiempo en bicicleta por la simple razón de que nos divierte hacerlo (nuestro objetivo al pasear con ella es pues la diversión que nos procura), y un día nos enteramos de que con ello estamos realizando además un ejercicio que beneficia nuestra salud, la diversión que sentíamos perderá parte de su gracia. Tanto, que hasta es posible que metamos la bicicleta en el sótano y abandonemos el hobby.
El modelo de disociación
Este fenómeno se conoce como disociación, término que hace referencia al debilitamiento del nexo que, en términos de utilidad y desde el punto de vista de nuestra percepción, une a un medio con el fin al que sirve.
Si percibimos que un medio que consideramos útil para un determinado objetivo sirve además para otros fines, su utilidad para el objetivo que consideramos prioritario se debilita a nuestros ojos. Además, cuanto más diferentes sean esos fines para los que dicho medio es útil, mayor es el efecto de disociación que se produce. Y a cuantos más objetivos sirva el medio, más se debilita en nuestra memoria el nexo entre el mismo y el fin original para el que en principio lo considerábamos útil.
A las anteriores conclusiones se va llegando en el mismo orden de realización de los seis experimentos incluidos en la investigación llevada a cabo Fishbach y sus colaboradores, Ying Zhang (de la Universidad de Texas) y Arie W. Kruglansky (de la Universidad de Maryland),. El sexto y último de los experimentos fue aquel en que los sujetos rechazaron el bolígrafo láser cuando se les propuso el objetivo de escribir.
Éstas y otras conclusiones del estudio las adelantaba ya la Dra. Fishbach en su anterior trabajo The Goal Construct in Social Psychology, un capítulo preparado, en colaboración con Melissa J. Ferguson (de la Cornell University), para ser incluido en el Manual de Principios Básicos de Psicología Social (Eds. Higgins & Kruglanski).
Objetivos únicos vs. múltiples objetivos
¿Significa todo esto que las personas no dan valor a los medios que sirven para varios fines o no ejecutan acciones que tienen múltiples funciones? No, por supuesto que las personas valoran esa multifunción. Por ejemplo, si una persona sale de casa de noche con el doble objetivo de tomar una deliciosa cena y de conocer gente sumamente agradable, intentará elegir un restaurante en que pueda hacer las dos cosas. Incluso se conformará con un local que le procure una cena sólo "moderadamente" deliciosa y en el que pueda conocer gente sólo "moderadamente" agradable, si a cambio de esa merma en el nivel de exigencia de los objetivos individuales puede abarcar ambos con la misma acción, y conseguir ambos al mismo tiempo.
Pero, aparte del hecho de que esto último no hace sino confirmar el fenómeno de disociación en lo que respecta al grado de utilidad de un determinado medio con respecto a una única meta, las conclusiones del estudio se refieren precisamente a esta última situación: cuando nuestros deseos se centran exclusivamente en alcanzar un determinado objetivo, preferimos usar un medio que sirva sólo y exclusivamente a ese fin y, si tenemos oportunidad de elegir, desechamos los instrumentos o herramientas que tengan además otras funciones. Por mucho que nuestro sentido común nos diga que esta multifunción es ventajosa.
viernes, 11 de septiembre de 2009
Control de la Memoria Emocional: Control Positivo Sobre Su Memoria (Parte 5)
Cómo Cambiar, Destruir y Contaminar Viejos Archivos
El sistema de archivos del cerebro, al igual que el sistema de archivos del gobierno, puede ser estropeado y modificado de distintas maneras. Una manera de cambiar un archivo negativo es alterar sus contenidos, agregando información adicional de su elección. De nuevo, cuánto más cómico o gracioso, mejor. Si usted tiene un archivo en el que un padre lo está reprendiendo, abra ese archivo y luego agréguele un padre que sólo mida unos pocos centímetros, parado sobre un escritorio apuntándole y regañándolo con el dedo. También podemos abrir un archivo, revisar su contenido y las emociones vinculadas, y buscar algunas cosas cómicas acerca de ese archivo. Con un poco de imaginación, podemos volver a escribir un archivo que contenía una pelea o una discusión convirtiéndolo en algo que se parezca a un episodio de Los Tres Chiflados. Si le ponemos risas y humor a ese archivo, cambiará su contenido emocional.
Los archivos también pueden ser “amortiguados”. Por ejemplo, piense en archivos negativos mientras escucha su música favorita, como una manera de amortiguar el efecto de ese archivo y de hacerle perder su impacto emocional.
Recuerde cuando oyó una linda canción por primera vez en la radio y se enamoró de ella. No obstante, después de haberla oído 100 veces durante un mes, ésta perdió su valor emocional.
Los archivos pueden borrarse, literalmente, mediante un proceso que los vuelva aburridos hasta la muerte o los “amortigüe” definitivamente. Si tenemos el tiempo necesario y la oportunidad, podemos hacernos unos minutos por día para destruir un archivo. Durante unos 15 minutos particulares del día, nos permitiremos abrir los archivos y ver qué hay en ellos, sentiremos algunas de las emociones y practicaremos cambiar esos archivos.
También podemos amortiguar el impacto de los archivos, recuperándolos, abriéndolos o activándolos en distintas situaciones. Si tenemos un archivo negativo, activémoslo cuando estamos mirando televisión o un video, escuchando música, o cuando descansamos al sol en una playa. Mientras el archivo esté activo, le agregaremos elementos de su situación actual (la música, el paisaje, etc.), es una técnica que permite bajar el nivel de ansiedad presente, como también, arruinar el archivo negativo.
Recuerde que el humor es la mejor manera de contaminar un archivo. Si un archivo negativo está activado, busque en su memoria cualquier cosa que sea tonta, humorística o ridícula. Si no encuentra nada - invente algo cómico acerca de esa experiencia. Practique cómo hubieran sido las cosas si hubieran ocurrido de un modo diferente, de una manera graciosa, distinta a la recordamos.
Cuando un archivo esté abierto, recuerde todo el tiempo que es simplemente un archivo de su pasado - se trata de una situación que ha vivido, no de la situación en que se encuentra ahora. Cuando miramos películas de la Segunda Guerra Mundial, ¡tenemos presente que no estamos viviendo esa guerra! Algunos comentarios personales como: “¡Menos mal que ya no vivo de esa manera!” o “¡Esos fueron tiempos difíciles!” también son útiles. Compare los viejos archivos con su situación actual. Esto es útil en los casos de archivos antiguos que contienen celos o sospechas, recordándonos que nuestra ex pareja no es nuestra nueva pareja o nuestra pareja actual.
Control de Archivos en Situaciones Especiales
El control de los archivos es un problema serio en los casos de abuso de alcohol o sustancias tóxicas (drogas). Recuerde: el alcohol y algunas sustancias tóxicas (como la marihuana y la cocaína, etc.) automáticamente crean “buenos” archivos debido a su efecto sobre el cerebro. Desafortunadamente, los archivos negativos se crean en el hogar o en las familias de los abusadores, como consecuencia de las peleas, las discusiones o los efectos secundarios del alcohol o las drogas. Por esta razón, cuando pensamos en el alcohol o las drogas, rara vez se activa un archivo negativo que genere una situación desagradable. De hecho, hablar sobre consumir drogas o alcohol, con frecuencia nos hace sonreír.Para combatir esta situación, a aquellas personas que tienen problemas de drogas y/u alcoholismo se les aconseja que abran su archivo “negativo” cuando se ven confrontados con esas sustancias. Ésta es una estrategia común en quienes intentan mantener la sobriedad. Cuántas veces hemos oído, socialmente, a alguien que rechazó una cerveza con un: “No gracias, ¡mi esposa me mataría! No tengo empleo y ¡mis hijos no me hablarían nunca más!”Esa persona está usando un archivo “negativo”, que contiene una discusión marital, para eliminar su atracción inicial hacia esa sustancia. Si las personas abrieran el peor archivo de una “resaca” cada vez que pensaran en el alcohol, podríamos observar una abrupta caída en el consumo de alcohol en el ámbito nacional.
El control de archivos es especialmente importante en las discusiones matrimoniales o familiares. Recordando nuestra regla de los 90 o 120 segundos posteriores que provocan el surgimiento de las emociones cuando se recupera un archivo, las discusiones matrimoniales acerca de temas delicados se controlarán mejor mediante técnicas de control del tiempo que evitarán que todo un archivo completo sea activado. A las parejas se la alienta a llevar a cabo sus conversaciones de negociación utilizando ¡un reloj de arena! Un reloj de arena de tres minutos le permite a cada una de las partes explicar sus ideas en tres minutos, tomando turnos para hablar, de tres minutos cada uno, etc. El reloj de arena evita que los “archivos” tomen el control de la discusión si las parejas se adhieren a este procedimiento.
El sistema de archivos también trabaja de noche. Con frecuencia los sueños se mezclan y desordenan conforme el cerebro recupera los archivos y los agrupa en nuestros sueños. En realidad los sueños son el momento en que el cerebro clasifica sus archivos, recuperando muchos archivos viejos al mismo tiempo. Durante el sueño, los eventos ocurridos durante el día son analizados y combinados con los archivos antiguos. Es por eso que podemos soñar que estamos tomando un baño en medio del centro de la ciudad. Los sueños sólo reflejan nuestra memoria y nuestros recuerdos, o nuestros estados de ánimo - no contienen verdades ocultas, advertencias u otra información especial.
Muchas personas han sufrido traumas por ataques o asaltos, por la muerte de sus seres queridos, o por enfermedades, hospitalizaciones, peleas y otros acontecimientos emocionalmente estresantes. El trauma emocional produce un archivo enorme que incluye los sentimientos que se generaron durante ese evento. Para colmo de males, quienes se preocupan por nuestro bienestar después del trauma, con frecuencia sienten la necesidad de preguntarnos por dicha experiencia - ¡lo que activa nuestro archivo negativo! A las víctimas de un trauma se las alienta a crear varias respuestas ensayadas para usar frente a las preguntas o los comentarios comunes, algo similar a las respuestas que lee el secretario de prensa del Presidente, que ya están preparadas previamente en un documento. La respuesta ensayada o “Gacetilla de Prensa” normalmente evita que el archivo “malo o negativo” original salga a la superficie en el momento en que usted está dando la respuesta ensayada. Por ejemplo:Pregunta: “¿Qué te sucedió la otra noche?”Respuesta: “Creo que las cosas quedaron un poco fuera de control. Estoy tratando de comprender qué sucedió y cuando tenga todos los detalles te contaré qué sucedió. He descubierto que es mejor no hablar de ello en este momento, pero estoy bien”.
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Las víctimas de un trauma encontrarán que algunos lugares o un conjunto de circunstancias, también recuperan un archivo poderoso, casi inmediatamente. Esté preparado para la reacción: “No puedo volver allí, ahora”, que a menudo se refiere a un sitio de trabajo (dónde sufrió una lesión), el lugar dónde ocurrió un trauma en su comunidad, o una actividad (“Ya no puedo tolerar más conducir”).
Es importante recordar que, si usted ha sufrido un trauma - ¡también lo han sufrido las personas que se preocupan por usted! Su presencia, llamadas telefónicas o visitas pueden activar los archivos de esas personas acerca de la experiencia traumática que usted vivió; les abre archivos que contienen dolor, sentimientos de desesperanza, tristeza, conmoción emocional y otros más.
Ésta es la razón por la cuál, a veces, los familiares y los amigos de una víctima de un trauma o de una persona deprimida, al principio evitar tener contacto con ella - porque activa sus propios archivos de tristeza, ira, ansiedad y sentimientos de desasosiego. El individuo que sufrió el trauma puede ayudar utilizando un “archivo” ensayado que envíe una señal a sus seres queridos de que “la situación y el problema están bajo control”.
Los Niveles de Sentimiento Pueden Activar Archivos
Cuando vemos a un amigo en la ciudad, el cerebro busca y activa su archivo. Nuestras emociones también funcionan de esta manera. Cuando comenzamos a sentir determinada emoción o cuando nuestro “nivel de emociones o sentimientos” alcanza determinado punto, el cerebro busca alguna información (un archivo o una referencia de recuerdos) que podamos tener acerca de ese nivel de sentimiento. El cerebro, básicamente, se hace la siguiente pregunta: “¿Me he sentido de esta manera antes?” - Si es así, entonces recupera el archivo.
Esto explica por qué muchas personas sólo pueden llegar hasta cierto punto en una relación. A medida que se van acercando emocionalmente, el cerebro busca un archivo de referencia. Por ejemplo:
En una relación nueva o actual
Fuertes sentimientos o sentimientos profundos o importantes ——— ? (el cerebro busca una referencia y encuentra el archivo que citamos a continuación)…
Archivo de la Memoria: “Primer Matrimonio” Ese archivo contiene fuertes sentimientos ——> abuso físico o verbal ——- separación ——- divorcio. Al recuperar es antiguo archivo en la relación actual, se pone un freno al progreso emocional y romántico.
Cuando vemos qué es lo que contiene el archivo “primer matrimonio”, es fácil ver cómo no sentimos: incómodos, enfadados, e incluso defensivos, dentro de la nueva relación. Ésta es la razón por la cuál algunas personas se “atascan” en una relación. Si desarrollamos sentimientos o actitudes extrañas que no parecen ajustarse a la situación, debemos analizar qué archivo podría haberse activado. Si usted piensa: “Cada vez que me siento de esta manera…” y a continuación predice el futuro, usted tiene un archivo abierto o activado.
Cómo Elaborar un Plan de Tratamiento
Supongamos que usted tiene un recuerdo importante en su Memoria Emocional (EM), quizás como resultado de un accidente automovilístico, un trauma de la infancia, una experiencia que puso en peligro su vida, un ataque físico, un disgusto público o algo igualmente traumático, desde el punto de vista emocional. Podemos desarrollar un plan de tratamiento para eliminar el componente “emocional” de ese recuerdo. Nunca podremos eliminar los detalles de ese recuerdo o experiencia - solamente un daño cerebral o una enfermedad del cerebro pueden borrar por completo los recuerdos. El objetivo del tratamiento de los recuerdos de la Memoria Emocional (EM) es el de eliminar el componente emocional - la parte que nos causa dolor emocional. Si el componente emocional es eliminado, podemos relatar la historia sin temor a enfadarnos o de regresar a ese estado de ánimo.
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Tenga en cuenta que el objetivo del plan de tratamiento para trabajar con la Memoria Emocional (EM) es eliminar el componente emocional del recuerdo. Una de las maneras más fáciles y rápidas de completar esta tarea es “amortiguando” la parte emocional del recuerdo. Para lograr esto, imagine que ha guardado una carta en el procesador de textos de una computadora. Cada vez que abre la carta - se ve igual, dice lo mismo y contiene la misma información. Si la visualizamos en la pantalla de la computadora, la leemos y luego la guardamos: no habrá cambiado nada. Esto es lo que sucede cuando relacionamos los eventos de la Memoria Emocional (EM) con otros eventos, sin agregar nada al archivo de ese recuerdo.
Pero ahora bien, ¿qué sucede si abrimos esa carta todos los días, y cada vez que la abrimos le agregamos una larga oración? Una oración tonta, que no tenga nada que ver con esa carta o que sea un poco ridícula - y luego guardamos la carta nuevamente. Después de dos semanas, habremos agregado 14 oraciones a la carta y, entonces, la carta original habrá desaparecido. Ahora es una carta totalmente diferente. Usamos esta técnica para eliminar los componentes emocionales de los recuerdos de la Memoria Emocional (EM).
Técnica: Cada vez que recuperemos un archivo negativo de la Memoria Emocional (EM), le agregaremos algo. Un comentario, un chiste o broma, un gesto físico, etc. El cerebro guardará automáticamente ese archivo debido a que le hemos agregado otras partes nuevas.
Muestra de un Plan de Tratamiento
Acontecimiento: Hemos sido asaltados violentamente por otra persona.
Componente emocional del recuerdo: El componente emocional contiene el temor a morir, una necesidad de pelear por la vida, un sentimiento de pánico y un severo estado de ansiedad.
Procedimiento: Cada vez que recuperemos el archivo de la Memoria Emocional (EM) de esa experiencia, le agregaremos algo nuevo - cuanto más humorístico, mejor. Por ejemplo: “Después del asalto, cancelé mi prueba de boxeo con Mike Tyson. No estoy a su altura todavía”, o “Decidí lanzar al mercado una línea de ropa interior a prueba de asaltos. ¿Creen que la tienda JC Penney’s podría estar interesada?” o “¡No había tenido una pelea como ésa desde que usé los álbumes de los Beatles de mi hermano como discos voladores!” Es como cuando agregamos una oración nueva a la carta del procesador de textos cada vez que la abrimos - con el tiempo, esto amortiguará su contenido original. Podemos inventar o imaginar parte de esa experiencia con un agregado humorístico, por ejemplo: “¡Durante el asalto no podía dejar de pensar que se vencía la fecha para presentar mis impuestos!” Las reacciones de otras personas a su humor también se sumarán al archivo. Ésta es la razón por la cuál un veterano de la Segunda Guerra Mundial puede hablar tranquilamente acerca de los acontecimientos terribles que sucedieron durante la guerra, en la Legión Americana - ya habló de ello tantas veces, en circunstancias tan diversas, que el componente emocional quedó eliminado. Sólo quedan los detalles, la información básica. En el caso de los recuerdos de la Memoria Emocional (EM), aplicamos esta técnica naturalmente, algo que se conoce comúnmente como “superar una situación”. Este documento simplemente le explica cómo hacerlo más rápido y de una manera más eficiente. Cualquier recuerdo de la Memoria Emocional (EM) puede ser manejado de esta manera y “amortiguado” consecuentemente.
Resumen
Somos una compilación de recuerdos - acerca de quiénes somos, cómo está formada nuestra personalidad, qué controla nuestras conductas y con qué frecuencia se producen nuestros cambios de estado de ánimo. Los buenos recuerdos de la Memoria Emocional (EM) son una bendición, los recuerdos de los buenos tiempos durante nuestra infancia, nuestras canciones o eventos favoritos, y los viejos amigos. No obstante, también hemos compilado algunos recuerdos negativos o, frecuentemente traumáticos, en nuestra Memoria Emocional (EM). El objetivo del Control de la Memoria Emocional (EM) es el de controlar o eliminar el componente emocional de esos recuerdos o archivos. Si logramos esto, nuestros recuerdos de malas experiencias se convertirán exactamente en eso - recuerdos del pasado. Esos archivos se convierten en un simple registro de los sitios y las experiencias vividas, no en algo que continúa controlando nuestro estado de ánimo y nuestra conducta en el presente.
En la vida diaria, y especialmente durante momentos de estrés, nuestro sistema de archivos de la memoria es muy importante. Es un sistema que se encuentra activo cada segundo que vivimos, funciona automáticamente, y puede modificar nuestro estado de ánimo en dos minutos. Esta información ha sido presentada con la esperanza de que usted pueda reducir su estrés y vivir una vida más eficaz mediante el control de los archivos de su Memoria Emocional, en lugar de permitirles a esos archivos que controlen su vida. Recuerde: nuestro sistema de archivos emocionales es como nuestra respiración, puede funcionar de modo automático o podemos tomar el control manual de ella. Conocer cómo funciona este sistema nos permite tener más control sobre nuestros recuerdos y nuestra vida diaria.
Editor’s Note: Thank you to Mariana Barrancos for her work on this translation
El sistema de archivos del cerebro, al igual que el sistema de archivos del gobierno, puede ser estropeado y modificado de distintas maneras. Una manera de cambiar un archivo negativo es alterar sus contenidos, agregando información adicional de su elección. De nuevo, cuánto más cómico o gracioso, mejor. Si usted tiene un archivo en el que un padre lo está reprendiendo, abra ese archivo y luego agréguele un padre que sólo mida unos pocos centímetros, parado sobre un escritorio apuntándole y regañándolo con el dedo. También podemos abrir un archivo, revisar su contenido y las emociones vinculadas, y buscar algunas cosas cómicas acerca de ese archivo. Con un poco de imaginación, podemos volver a escribir un archivo que contenía una pelea o una discusión convirtiéndolo en algo que se parezca a un episodio de Los Tres Chiflados. Si le ponemos risas y humor a ese archivo, cambiará su contenido emocional.
Los archivos también pueden ser “amortiguados”. Por ejemplo, piense en archivos negativos mientras escucha su música favorita, como una manera de amortiguar el efecto de ese archivo y de hacerle perder su impacto emocional.
Recuerde cuando oyó una linda canción por primera vez en la radio y se enamoró de ella. No obstante, después de haberla oído 100 veces durante un mes, ésta perdió su valor emocional.
Los archivos pueden borrarse, literalmente, mediante un proceso que los vuelva aburridos hasta la muerte o los “amortigüe” definitivamente. Si tenemos el tiempo necesario y la oportunidad, podemos hacernos unos minutos por día para destruir un archivo. Durante unos 15 minutos particulares del día, nos permitiremos abrir los archivos y ver qué hay en ellos, sentiremos algunas de las emociones y practicaremos cambiar esos archivos.
También podemos amortiguar el impacto de los archivos, recuperándolos, abriéndolos o activándolos en distintas situaciones. Si tenemos un archivo negativo, activémoslo cuando estamos mirando televisión o un video, escuchando música, o cuando descansamos al sol en una playa. Mientras el archivo esté activo, le agregaremos elementos de su situación actual (la música, el paisaje, etc.), es una técnica que permite bajar el nivel de ansiedad presente, como también, arruinar el archivo negativo.
Recuerde que el humor es la mejor manera de contaminar un archivo. Si un archivo negativo está activado, busque en su memoria cualquier cosa que sea tonta, humorística o ridícula. Si no encuentra nada - invente algo cómico acerca de esa experiencia. Practique cómo hubieran sido las cosas si hubieran ocurrido de un modo diferente, de una manera graciosa, distinta a la recordamos.
Cuando un archivo esté abierto, recuerde todo el tiempo que es simplemente un archivo de su pasado - se trata de una situación que ha vivido, no de la situación en que se encuentra ahora. Cuando miramos películas de la Segunda Guerra Mundial, ¡tenemos presente que no estamos viviendo esa guerra! Algunos comentarios personales como: “¡Menos mal que ya no vivo de esa manera!” o “¡Esos fueron tiempos difíciles!” también son útiles. Compare los viejos archivos con su situación actual. Esto es útil en los casos de archivos antiguos que contienen celos o sospechas, recordándonos que nuestra ex pareja no es nuestra nueva pareja o nuestra pareja actual.
Control de Archivos en Situaciones Especiales
El control de los archivos es un problema serio en los casos de abuso de alcohol o sustancias tóxicas (drogas). Recuerde: el alcohol y algunas sustancias tóxicas (como la marihuana y la cocaína, etc.) automáticamente crean “buenos” archivos debido a su efecto sobre el cerebro. Desafortunadamente, los archivos negativos se crean en el hogar o en las familias de los abusadores, como consecuencia de las peleas, las discusiones o los efectos secundarios del alcohol o las drogas. Por esta razón, cuando pensamos en el alcohol o las drogas, rara vez se activa un archivo negativo que genere una situación desagradable. De hecho, hablar sobre consumir drogas o alcohol, con frecuencia nos hace sonreír.Para combatir esta situación, a aquellas personas que tienen problemas de drogas y/u alcoholismo se les aconseja que abran su archivo “negativo” cuando se ven confrontados con esas sustancias. Ésta es una estrategia común en quienes intentan mantener la sobriedad. Cuántas veces hemos oído, socialmente, a alguien que rechazó una cerveza con un: “No gracias, ¡mi esposa me mataría! No tengo empleo y ¡mis hijos no me hablarían nunca más!”Esa persona está usando un archivo “negativo”, que contiene una discusión marital, para eliminar su atracción inicial hacia esa sustancia. Si las personas abrieran el peor archivo de una “resaca” cada vez que pensaran en el alcohol, podríamos observar una abrupta caída en el consumo de alcohol en el ámbito nacional.
El control de archivos es especialmente importante en las discusiones matrimoniales o familiares. Recordando nuestra regla de los 90 o 120 segundos posteriores que provocan el surgimiento de las emociones cuando se recupera un archivo, las discusiones matrimoniales acerca de temas delicados se controlarán mejor mediante técnicas de control del tiempo que evitarán que todo un archivo completo sea activado. A las parejas se la alienta a llevar a cabo sus conversaciones de negociación utilizando ¡un reloj de arena! Un reloj de arena de tres minutos le permite a cada una de las partes explicar sus ideas en tres minutos, tomando turnos para hablar, de tres minutos cada uno, etc. El reloj de arena evita que los “archivos” tomen el control de la discusión si las parejas se adhieren a este procedimiento.
El sistema de archivos también trabaja de noche. Con frecuencia los sueños se mezclan y desordenan conforme el cerebro recupera los archivos y los agrupa en nuestros sueños. En realidad los sueños son el momento en que el cerebro clasifica sus archivos, recuperando muchos archivos viejos al mismo tiempo. Durante el sueño, los eventos ocurridos durante el día son analizados y combinados con los archivos antiguos. Es por eso que podemos soñar que estamos tomando un baño en medio del centro de la ciudad. Los sueños sólo reflejan nuestra memoria y nuestros recuerdos, o nuestros estados de ánimo - no contienen verdades ocultas, advertencias u otra información especial.
Muchas personas han sufrido traumas por ataques o asaltos, por la muerte de sus seres queridos, o por enfermedades, hospitalizaciones, peleas y otros acontecimientos emocionalmente estresantes. El trauma emocional produce un archivo enorme que incluye los sentimientos que se generaron durante ese evento. Para colmo de males, quienes se preocupan por nuestro bienestar después del trauma, con frecuencia sienten la necesidad de preguntarnos por dicha experiencia - ¡lo que activa nuestro archivo negativo! A las víctimas de un trauma se las alienta a crear varias respuestas ensayadas para usar frente a las preguntas o los comentarios comunes, algo similar a las respuestas que lee el secretario de prensa del Presidente, que ya están preparadas previamente en un documento. La respuesta ensayada o “Gacetilla de Prensa” normalmente evita que el archivo “malo o negativo” original salga a la superficie en el momento en que usted está dando la respuesta ensayada. Por ejemplo:Pregunta: “¿Qué te sucedió la otra noche?”Respuesta: “Creo que las cosas quedaron un poco fuera de control. Estoy tratando de comprender qué sucedió y cuando tenga todos los detalles te contaré qué sucedió. He descubierto que es mejor no hablar de ello en este momento, pero estoy bien”.
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Las víctimas de un trauma encontrarán que algunos lugares o un conjunto de circunstancias, también recuperan un archivo poderoso, casi inmediatamente. Esté preparado para la reacción: “No puedo volver allí, ahora”, que a menudo se refiere a un sitio de trabajo (dónde sufrió una lesión), el lugar dónde ocurrió un trauma en su comunidad, o una actividad (“Ya no puedo tolerar más conducir”).
Es importante recordar que, si usted ha sufrido un trauma - ¡también lo han sufrido las personas que se preocupan por usted! Su presencia, llamadas telefónicas o visitas pueden activar los archivos de esas personas acerca de la experiencia traumática que usted vivió; les abre archivos que contienen dolor, sentimientos de desesperanza, tristeza, conmoción emocional y otros más.
Ésta es la razón por la cuál, a veces, los familiares y los amigos de una víctima de un trauma o de una persona deprimida, al principio evitar tener contacto con ella - porque activa sus propios archivos de tristeza, ira, ansiedad y sentimientos de desasosiego. El individuo que sufrió el trauma puede ayudar utilizando un “archivo” ensayado que envíe una señal a sus seres queridos de que “la situación y el problema están bajo control”.
Los Niveles de Sentimiento Pueden Activar Archivos
Cuando vemos a un amigo en la ciudad, el cerebro busca y activa su archivo. Nuestras emociones también funcionan de esta manera. Cuando comenzamos a sentir determinada emoción o cuando nuestro “nivel de emociones o sentimientos” alcanza determinado punto, el cerebro busca alguna información (un archivo o una referencia de recuerdos) que podamos tener acerca de ese nivel de sentimiento. El cerebro, básicamente, se hace la siguiente pregunta: “¿Me he sentido de esta manera antes?” - Si es así, entonces recupera el archivo.
Esto explica por qué muchas personas sólo pueden llegar hasta cierto punto en una relación. A medida que se van acercando emocionalmente, el cerebro busca un archivo de referencia. Por ejemplo:
En una relación nueva o actual
Fuertes sentimientos o sentimientos profundos o importantes ——— ? (el cerebro busca una referencia y encuentra el archivo que citamos a continuación)…
Archivo de la Memoria: “Primer Matrimonio” Ese archivo contiene fuertes sentimientos ——> abuso físico o verbal ——- separación ——- divorcio. Al recuperar es antiguo archivo en la relación actual, se pone un freno al progreso emocional y romántico.
Cuando vemos qué es lo que contiene el archivo “primer matrimonio”, es fácil ver cómo no sentimos: incómodos, enfadados, e incluso defensivos, dentro de la nueva relación. Ésta es la razón por la cuál algunas personas se “atascan” en una relación. Si desarrollamos sentimientos o actitudes extrañas que no parecen ajustarse a la situación, debemos analizar qué archivo podría haberse activado. Si usted piensa: “Cada vez que me siento de esta manera…” y a continuación predice el futuro, usted tiene un archivo abierto o activado.
Cómo Elaborar un Plan de Tratamiento
Supongamos que usted tiene un recuerdo importante en su Memoria Emocional (EM), quizás como resultado de un accidente automovilístico, un trauma de la infancia, una experiencia que puso en peligro su vida, un ataque físico, un disgusto público o algo igualmente traumático, desde el punto de vista emocional. Podemos desarrollar un plan de tratamiento para eliminar el componente “emocional” de ese recuerdo. Nunca podremos eliminar los detalles de ese recuerdo o experiencia - solamente un daño cerebral o una enfermedad del cerebro pueden borrar por completo los recuerdos. El objetivo del tratamiento de los recuerdos de la Memoria Emocional (EM) es el de eliminar el componente emocional - la parte que nos causa dolor emocional. Si el componente emocional es eliminado, podemos relatar la historia sin temor a enfadarnos o de regresar a ese estado de ánimo.
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Tenga en cuenta que el objetivo del plan de tratamiento para trabajar con la Memoria Emocional (EM) es eliminar el componente emocional del recuerdo. Una de las maneras más fáciles y rápidas de completar esta tarea es “amortiguando” la parte emocional del recuerdo. Para lograr esto, imagine que ha guardado una carta en el procesador de textos de una computadora. Cada vez que abre la carta - se ve igual, dice lo mismo y contiene la misma información. Si la visualizamos en la pantalla de la computadora, la leemos y luego la guardamos: no habrá cambiado nada. Esto es lo que sucede cuando relacionamos los eventos de la Memoria Emocional (EM) con otros eventos, sin agregar nada al archivo de ese recuerdo.
Pero ahora bien, ¿qué sucede si abrimos esa carta todos los días, y cada vez que la abrimos le agregamos una larga oración? Una oración tonta, que no tenga nada que ver con esa carta o que sea un poco ridícula - y luego guardamos la carta nuevamente. Después de dos semanas, habremos agregado 14 oraciones a la carta y, entonces, la carta original habrá desaparecido. Ahora es una carta totalmente diferente. Usamos esta técnica para eliminar los componentes emocionales de los recuerdos de la Memoria Emocional (EM).
Técnica: Cada vez que recuperemos un archivo negativo de la Memoria Emocional (EM), le agregaremos algo. Un comentario, un chiste o broma, un gesto físico, etc. El cerebro guardará automáticamente ese archivo debido a que le hemos agregado otras partes nuevas.
Muestra de un Plan de Tratamiento
Acontecimiento: Hemos sido asaltados violentamente por otra persona.
Componente emocional del recuerdo: El componente emocional contiene el temor a morir, una necesidad de pelear por la vida, un sentimiento de pánico y un severo estado de ansiedad.
Procedimiento: Cada vez que recuperemos el archivo de la Memoria Emocional (EM) de esa experiencia, le agregaremos algo nuevo - cuanto más humorístico, mejor. Por ejemplo: “Después del asalto, cancelé mi prueba de boxeo con Mike Tyson. No estoy a su altura todavía”, o “Decidí lanzar al mercado una línea de ropa interior a prueba de asaltos. ¿Creen que la tienda JC Penney’s podría estar interesada?” o “¡No había tenido una pelea como ésa desde que usé los álbumes de los Beatles de mi hermano como discos voladores!” Es como cuando agregamos una oración nueva a la carta del procesador de textos cada vez que la abrimos - con el tiempo, esto amortiguará su contenido original. Podemos inventar o imaginar parte de esa experiencia con un agregado humorístico, por ejemplo: “¡Durante el asalto no podía dejar de pensar que se vencía la fecha para presentar mis impuestos!” Las reacciones de otras personas a su humor también se sumarán al archivo. Ésta es la razón por la cuál un veterano de la Segunda Guerra Mundial puede hablar tranquilamente acerca de los acontecimientos terribles que sucedieron durante la guerra, en la Legión Americana - ya habló de ello tantas veces, en circunstancias tan diversas, que el componente emocional quedó eliminado. Sólo quedan los detalles, la información básica. En el caso de los recuerdos de la Memoria Emocional (EM), aplicamos esta técnica naturalmente, algo que se conoce comúnmente como “superar una situación”. Este documento simplemente le explica cómo hacerlo más rápido y de una manera más eficiente. Cualquier recuerdo de la Memoria Emocional (EM) puede ser manejado de esta manera y “amortiguado” consecuentemente.
Resumen
Somos una compilación de recuerdos - acerca de quiénes somos, cómo está formada nuestra personalidad, qué controla nuestras conductas y con qué frecuencia se producen nuestros cambios de estado de ánimo. Los buenos recuerdos de la Memoria Emocional (EM) son una bendición, los recuerdos de los buenos tiempos durante nuestra infancia, nuestras canciones o eventos favoritos, y los viejos amigos. No obstante, también hemos compilado algunos recuerdos negativos o, frecuentemente traumáticos, en nuestra Memoria Emocional (EM). El objetivo del Control de la Memoria Emocional (EM) es el de controlar o eliminar el componente emocional de esos recuerdos o archivos. Si logramos esto, nuestros recuerdos de malas experiencias se convertirán exactamente en eso - recuerdos del pasado. Esos archivos se convierten en un simple registro de los sitios y las experiencias vividas, no en algo que continúa controlando nuestro estado de ánimo y nuestra conducta en el presente.
En la vida diaria, y especialmente durante momentos de estrés, nuestro sistema de archivos de la memoria es muy importante. Es un sistema que se encuentra activo cada segundo que vivimos, funciona automáticamente, y puede modificar nuestro estado de ánimo en dos minutos. Esta información ha sido presentada con la esperanza de que usted pueda reducir su estrés y vivir una vida más eficaz mediante el control de los archivos de su Memoria Emocional, en lugar de permitirles a esos archivos que controlen su vida. Recuerde: nuestro sistema de archivos emocionales es como nuestra respiración, puede funcionar de modo automático o podemos tomar el control manual de ella. Conocer cómo funciona este sistema nos permite tener más control sobre nuestros recuerdos y nuestra vida diaria.
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Control de la Memoria Emocional: Control Positivo Sobre Su Memoria (Parte 4)
Cómo Saber Cuando está Funcionando un Archivo
Cuando se activa un archivo accidentalmente, la persona -casi inmediatamente- se desvía del tema de la discusión. Como oyente, si usted siente algo como: “¿Y eso qué tiene que ver con lo que estamos hablando?” - sabrá que está escuchando a un archivo. Recuerde, no se puede discutir o pelear con un archivo.
Como los archivos contienen la misma información cada vez que son activados, cuando usted oiga sermones, comentarios o ataques que parecen ser “repetitivos” - estará oyendo a un archivo. Cuando se activa un archivo determinado, la persona dirá las mismas cosas, se sentirá de la misma manera y reaccionará de la misma manera en que usted lo presenció anteriormente. Esto es muy común en las discusiones maritales y el oyente siempre tiene la impresión de: “Esta es la 25ª vez que escucho lo mismo”.
Un archivo se activa cuando una reacción emocional sobrepasa mucho el grado de reacción normal que se espera ante una situación dada. Un esposo y su esposa se encuentran en el supermercado con una antigua pareja. De pronto, durante el viaje de regreso al hogar, se desencadena una reacción gigantesca y completa, con celos, sospechas e ira. En algún lugar, un archivo fue activado.
Muchos archivos comienzan con: “Ya hemos hablado de esto antes”, “Cuando yo era joven…”, etc. Las referencias al pasado, casi siempre están vinculadas a un archivo que se recuperó.
Si el oyente tiene la sensación general de que la conversación no tiene sentido, probablemente esté escuchando a un archivo. Por ejemplo, los adolescentes tienen dificultad para comprender por qué un simple pedido de dinero da como resultado a una larga conversación acerca de la colección de botellas plásticas que tenía el padre para ahorrar dinero durante su juventud. La clave está en la frase: “Cuando tenía tu edad…”
Si se encuentra pensando en un trauma pasado o una situación desagradable, es posible que tenga abierto un archivo antiguo y que también se sienta deprimido y estresado. Cuando estamos deprimidos o estresados, el cerebro se vuelve nuestro peor enemigo y recupera archivos que tienen contenidos negativos poderosos que nos hacen revivir viejos acontecimientos. Por ejemplo, algunas mujeres de 40 años que comienzan a pensar en los abusos sufridos durante su niñez, un adulto maduro que recuerda, sollozando, las memorias de una infancia terrible y violenta, o un anciano que de pronto comienza a pensar y sentir culpa y dolor sobre sus experiencias de combate (durante la Segunda Guerra Mundial, la guerra de Corea o de Vietnam, etc.). Cuando el cerebro recupera y activa estos viejos archivos, sabemos que altera la composición química del cerebro. Busque síntomas como los días en que se levanta mucho más temprano, cuando velocidad de su cerebro se incrementa o cuando su concentración disminuye, ya que estos son indicadores adicionales - y olvídese de esos archivos, ya fueron resueltos emocionalmente y guardados hace mucho tiempo atrás. El cerebro simplemente está haciendo funcionar antiguos recuerdos de su Memoria Emocional (EM).
Técnicas para Controlar los Archivos
Practique prestar atención a la manera en que funciona su sistema de archivos. Si se da cuenta que tiene un estado de ánimo negativo, o un estado de ánimo positivo, utilice la siguiente estrategia: “¿Qué archivo está abierto o activado?” Entonces podrá encontrar el archivo, el sentimiento que contiene ese archivo, y también, podrá tener algo de control sobre dicho archivo.
Si un archivo negativo comienza a aflorar, haga algo físico antes que salgan a la superficie las emociones que surgen en los dos minutos posteriores. Si alguien le menciona un nombre o usted experimenta un acontecimiento que le activa un archivo negativo, por ejemplo, pellízquese inmediatamente la oreja, arregle su reloj pulsera o haga algo físico que le permita saber que ese archivo fue activado. Luego podrá cambiar los archivos mentalmente o incluso verbalmente. Cuando hablamos con otras personas, podemos cambiar varios archivos verbalmente, diciendo: “Ése es un tema que me afecta mucho, preferiría que no habláramos de eso”. Esa acción física nos permite recordar que somos nosotros quienes tenemos el control sobre esos archivos.
Tome un archivo negativo y póngale un nombre cómico o humorístico - cuanto más cómico, mejor. Si hay alguna persona que odiamos o no nos gusta, ponerle un sobrenombre gracioso nos ayudará a controlar el contenido emocional de ese archivo. Los nombre comunes que se pueden usar son: “El payaso Bozo”, “Cabeza de habichuela”, “Cabeza hueca”, etc. También es eficaz combinar un nombre gracioso con una acción física.Por ejemplo, a un familiar chismoso podemos llamarlo “Estómago resfriado” y podemos combinar la activación de su archivo con la acción de rascarse la barriga. De nuevo, como el cerebro sólo permite que aflore un solo sentimiento por vez, el humor y la acción física suelen ser suficientes para eliminar el archivo negativo.
Muchas veces, pasamos por una serie de experiencias horribles, que con frecuencia, duran años. Éstas puede tratarse de: malos matrimonios, periodos de desempleo, infancias traumáticas y experiencias similares. Coloque todos esos archivos en un gabinete de archivos mental. Luego coloque una etiqueta o rótulo en ese gabinete, una que refleje las condiciones de ese momento. Algunos pacientes han utilizado etiquetas como, “Los años locos y pendencieros”, “Mis años de infortunio” y etiquetas parecidas. Cuando se activa un archivo de esa época o de ese periodo, en lugar de enfocarse en el archivo y permitir que la emoción aflore, la persona comienza a pensar: “Ese archivo es de mis años locos y pendencieros, ya no lo necesito más”. Agrupar todos los archivos juntos en una categoría general permite disminuir el impacto emocional y evita que se activen determinados archivos.
Juntos, con su esposo/a o con cualquier otra persona importante en su vida, pueden ayudarse mutuamente a reconocer cuando un archivo está abierto. Cuando se recupera y se activa un archivo, una simple señal con la mano de que se terminó el tiempo, o una cierta mirada o un comentario determinado puede alertar a la otra persona de que se activó un archivo en el momento equivocado. Esto reduce la cantidad de discusiones y peleas. Al emplear este método, las parejas tienden a mantenerse enfocadas y hablar acerca de sus inquietudes más exhaustivamente, sin permitir que los archivos negativos les afecten.
Esté alerta a los “bloqueos” de comunicación con otras personas. Con frecuencia, estos bloqueos emocionales suelen ser archivos que se activan en respuesta a algo que la otra persona hizo o dijo. ¿Esas personas suenan como algún familiar o persona conocida? o ¿le recuerdan algo o alguna situación particular? Construya un nuevo archivo acerca de esa persona.
Mantenga muchos archivos positivos en su memoria inmediata que le ayuden a levantar el ánimo. Si se activa un archivo negativo durante el día, entonces tendrá buenos archivos listos para ser activados - y para ayudarle a cambiar su estado de ánimo. Muchas personas tienen archivos acerca de sus vacaciones o de otros momentos felices de su vida que pueden ser usados cuando se activa un archivo negativo. Siempre active un archivo positivo luego de haber abierto uno negativo - esto mantendrá su estado de ánimo bien.
En momentos de crisis sociales, construya y practique un archivo especial para controlar preguntas incómodas - como si fuera una “gacetilla de prensa”. Durante un divorcio o una separación, las personas frecuentemente le preguntarán acerca de su situación. En lugar de abrir el archivo del “divorcio”, abra un archivo llamado “relaciones públicas sobre el divorcio” que diga: “En este momento las cosas están algo desorganizadas entre nosotros. Te contaré más cuando las cosas se calmen”. Construya su archivo de relaciones públicas que sea breve y placentero.
Practique activar un archivo, especialmente los buenos archivos. Observe antiguas fotografías de tiempos felices, anuarios de la escuela preparatoria, etc. Observe la cantidad de archivos que se abren cuando hace esto. Es increíble cuánta información contiene su memoria.
Regla: El cerebro no sabe si un archivo es real o imaginario!
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¿Cómo puede ser posible esto? El cerebro construye archivos basándose en la información que recibe -normalmente a través de nuestros sentidos- pero a veces, también lo hace a través de nuestros pensamientos. Si estamos enamorados de una persona, permanecer en el mismo ambiente de la casa con esa persona nos aportará una sensación de calidez y un sentimiento romántico. No obstante, si observamos una fotografía de esa persona o pensamos en ella, el efecto será el mismo - incluso si esa persona no está físicamente presente. Y aún mejor, si simplemente pensamos en ella, experimentaremos los mismos sentimientos (activaremos ese archivo). El cerebro sólo reacciona al archivo o a la imagen, no le importa cómo recibe esa imagen o esa información, si es por presencia física, por algo que le recuerde a esa persona (fotografía) o por “pensar” en ella, simplemente.
Los psicólogos de la Universidad de Chicago estudiaron tres grupos de jugadores de baloncesto. El grupo A practicó tiros libres todos los días, durante treinta días. Al grupo B se le pidió que “imaginara” que estaban practicando tiros libres todos los días, durante treinta días. Y el grupo C recibió instrucciones de no hacer nada. Cuando se los evaluó, los jugadores del grupo A (quienes practicaron los tiros libres) habían mejorado en un 24 por ciento. Los jugadores del grupo C (que no hacían nada) no mostraron ninguna mejora. Y los jugadores del grupo B, el grupo que sólo debía imaginar que estaban practicando tiros libres, mejoró en un 23 por ciento - a pesar de que, físicamente, no habían tocado una pelota de baloncesto en absoluto.
¿Por qué? Porque, por lo que concierne al cerebro humano, los dos grupos que practicaron (en la realidad e “imaginando” la práctica) ejecutaban tiros libres, pero grupo B ¡nunca fallaba! Los jugadores del grupo B (los que imaginaban los tiros libres), al no fallar nunca, recibieron más confianza emocional de sus cerebros y sus cerebros también memorizaron el patrón del tiro libre, como si estuvieran en el campo de juego. En el caso de los jugadores del grupo A, su cerebro experimento el patrón de efectuar el tiro (de verdad) y fallar en la verdadera práctica del tiro libre, lo que no les generó confianza en sí mimos.
¿Por qué mencionamos esto? Porque tenemos una gran capacidad de construir archivos, incluso cuando nos falta la experiencia en el mundo real. Usar nuestra imaginación, nos permite modificar archivos “imaginando” nueva información. Si somos tímidos, podemos imaginarnos a nosotros mismos volviéndonos gradualmente más y más sociales, conversando con amigos, participando en grupos, dando charlas a grupos de personas, enseñando y, finalmente, presentándonos en un programa de televisión. Si tenemos archivos negativos sobre ciertas personas, podemos usar nuestra imaginación y “agregar” nueva información a ese archivo. En realidad, hacemos esto todos los días. Si alguien nos hizo mal, nuestra ira se vuelve incómoda hasta el punto en que comenzamos a sentir cuán culpable se debe sentir esa persona, cuán pobre es su vida y cuán infeliz será esa persona por el resto de su vida. Después que nuestro cerebro trabaja sobre ese archivo, hasta llegamos a sentir pena por ellos. Aunque el cerebro hace este trabajo por nosotros naturalmente, a veces necesitamos acelerar el proceso.
Escoja un problema determinado para mejorarlo - luego diseñe, imagine y construya una serie de archivos para corregirlo. Si tiene problemas para lidiar con su supervisor en el trabajo, imagine situaciones en las que primero hablaría con él, luego establecerá sus principios y bases de una manera ejecutiva. Podemos crear archivos para ayudarnos con cualquier cosa, desde un golpe de revés en el tenis hasta la timidez social.
Cómo Construir Nuevos Archivos
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Como nuestro cerebro no puede distinguir las experiencias reales de las imaginarias, practique construir archivos nuevos para reemplazar los viejos archivos. Si es tímido, imagine o “sueñe despierto” acerca de las competencias sociales. Si se siente incómodo cerca de ciertas personas, imagine reuniones y resultados positivos con ellos.
Las personas deprimidas y ansiosas siempre imaginan experiencias negativas - así, el cerebro modificará su composición química porque pensará que esa experiencia está ocurriendo en ese momento. Si nos sentamos y pensamos en que falleció un ser querido (aunque esté vivo y sentado en el cuarto de al lado), nuestro cerebro comenzará a deprimirnos y comenzaremos a llorar. Si estamos deprimidos o ansiosos, necesitamos pensar exactamente en lo opuesto a la disposición normal del cerebro - imagine o piense solamente en experiencias positivas. Puede sonar extraño, pero su cerebro pensará que su vida es mejor (sólo sabe aquello que le decimos) y, químicamente, comenzará a mejorar su estado de ánimo gradualmente.
Escoja un área en la que tenga problemas. Construya o invente nuevos archivos para lidiar con esa situación. Si se siente incómodo con su supervisor en el trabajo o con sus familiares, imagine escenas positivas en las cuáles usted resuelve conflictos o hace algunos ajustes.
Si la autoestima y la confianza en uno mismo están bajas, imagine escenas en las que su auto-confianza aumenta. Imagine ser valorado y alabado por sus esfuerzos, ser exitoso o recibir finalmente la aceptación, el afecto o el reconocimiento de aquellas personas que no se lo dieron en el pasado.
También hay otras maneras de lidiar con los viejos archivos.
Cuando se activa un archivo accidentalmente, la persona -casi inmediatamente- se desvía del tema de la discusión. Como oyente, si usted siente algo como: “¿Y eso qué tiene que ver con lo que estamos hablando?” - sabrá que está escuchando a un archivo. Recuerde, no se puede discutir o pelear con un archivo.
Como los archivos contienen la misma información cada vez que son activados, cuando usted oiga sermones, comentarios o ataques que parecen ser “repetitivos” - estará oyendo a un archivo. Cuando se activa un archivo determinado, la persona dirá las mismas cosas, se sentirá de la misma manera y reaccionará de la misma manera en que usted lo presenció anteriormente. Esto es muy común en las discusiones maritales y el oyente siempre tiene la impresión de: “Esta es la 25ª vez que escucho lo mismo”.
Un archivo se activa cuando una reacción emocional sobrepasa mucho el grado de reacción normal que se espera ante una situación dada. Un esposo y su esposa se encuentran en el supermercado con una antigua pareja. De pronto, durante el viaje de regreso al hogar, se desencadena una reacción gigantesca y completa, con celos, sospechas e ira. En algún lugar, un archivo fue activado.
Muchos archivos comienzan con: “Ya hemos hablado de esto antes”, “Cuando yo era joven…”, etc. Las referencias al pasado, casi siempre están vinculadas a un archivo que se recuperó.
Si el oyente tiene la sensación general de que la conversación no tiene sentido, probablemente esté escuchando a un archivo. Por ejemplo, los adolescentes tienen dificultad para comprender por qué un simple pedido de dinero da como resultado a una larga conversación acerca de la colección de botellas plásticas que tenía el padre para ahorrar dinero durante su juventud. La clave está en la frase: “Cuando tenía tu edad…”
Si se encuentra pensando en un trauma pasado o una situación desagradable, es posible que tenga abierto un archivo antiguo y que también se sienta deprimido y estresado. Cuando estamos deprimidos o estresados, el cerebro se vuelve nuestro peor enemigo y recupera archivos que tienen contenidos negativos poderosos que nos hacen revivir viejos acontecimientos. Por ejemplo, algunas mujeres de 40 años que comienzan a pensar en los abusos sufridos durante su niñez, un adulto maduro que recuerda, sollozando, las memorias de una infancia terrible y violenta, o un anciano que de pronto comienza a pensar y sentir culpa y dolor sobre sus experiencias de combate (durante la Segunda Guerra Mundial, la guerra de Corea o de Vietnam, etc.). Cuando el cerebro recupera y activa estos viejos archivos, sabemos que altera la composición química del cerebro. Busque síntomas como los días en que se levanta mucho más temprano, cuando velocidad de su cerebro se incrementa o cuando su concentración disminuye, ya que estos son indicadores adicionales - y olvídese de esos archivos, ya fueron resueltos emocionalmente y guardados hace mucho tiempo atrás. El cerebro simplemente está haciendo funcionar antiguos recuerdos de su Memoria Emocional (EM).
Técnicas para Controlar los Archivos
Practique prestar atención a la manera en que funciona su sistema de archivos. Si se da cuenta que tiene un estado de ánimo negativo, o un estado de ánimo positivo, utilice la siguiente estrategia: “¿Qué archivo está abierto o activado?” Entonces podrá encontrar el archivo, el sentimiento que contiene ese archivo, y también, podrá tener algo de control sobre dicho archivo.
Si un archivo negativo comienza a aflorar, haga algo físico antes que salgan a la superficie las emociones que surgen en los dos minutos posteriores. Si alguien le menciona un nombre o usted experimenta un acontecimiento que le activa un archivo negativo, por ejemplo, pellízquese inmediatamente la oreja, arregle su reloj pulsera o haga algo físico que le permita saber que ese archivo fue activado. Luego podrá cambiar los archivos mentalmente o incluso verbalmente. Cuando hablamos con otras personas, podemos cambiar varios archivos verbalmente, diciendo: “Ése es un tema que me afecta mucho, preferiría que no habláramos de eso”. Esa acción física nos permite recordar que somos nosotros quienes tenemos el control sobre esos archivos.
Tome un archivo negativo y póngale un nombre cómico o humorístico - cuanto más cómico, mejor. Si hay alguna persona que odiamos o no nos gusta, ponerle un sobrenombre gracioso nos ayudará a controlar el contenido emocional de ese archivo. Los nombre comunes que se pueden usar son: “El payaso Bozo”, “Cabeza de habichuela”, “Cabeza hueca”, etc. También es eficaz combinar un nombre gracioso con una acción física.Por ejemplo, a un familiar chismoso podemos llamarlo “Estómago resfriado” y podemos combinar la activación de su archivo con la acción de rascarse la barriga. De nuevo, como el cerebro sólo permite que aflore un solo sentimiento por vez, el humor y la acción física suelen ser suficientes para eliminar el archivo negativo.
Muchas veces, pasamos por una serie de experiencias horribles, que con frecuencia, duran años. Éstas puede tratarse de: malos matrimonios, periodos de desempleo, infancias traumáticas y experiencias similares. Coloque todos esos archivos en un gabinete de archivos mental. Luego coloque una etiqueta o rótulo en ese gabinete, una que refleje las condiciones de ese momento. Algunos pacientes han utilizado etiquetas como, “Los años locos y pendencieros”, “Mis años de infortunio” y etiquetas parecidas. Cuando se activa un archivo de esa época o de ese periodo, en lugar de enfocarse en el archivo y permitir que la emoción aflore, la persona comienza a pensar: “Ese archivo es de mis años locos y pendencieros, ya no lo necesito más”. Agrupar todos los archivos juntos en una categoría general permite disminuir el impacto emocional y evita que se activen determinados archivos.
Juntos, con su esposo/a o con cualquier otra persona importante en su vida, pueden ayudarse mutuamente a reconocer cuando un archivo está abierto. Cuando se recupera y se activa un archivo, una simple señal con la mano de que se terminó el tiempo, o una cierta mirada o un comentario determinado puede alertar a la otra persona de que se activó un archivo en el momento equivocado. Esto reduce la cantidad de discusiones y peleas. Al emplear este método, las parejas tienden a mantenerse enfocadas y hablar acerca de sus inquietudes más exhaustivamente, sin permitir que los archivos negativos les afecten.
Esté alerta a los “bloqueos” de comunicación con otras personas. Con frecuencia, estos bloqueos emocionales suelen ser archivos que se activan en respuesta a algo que la otra persona hizo o dijo. ¿Esas personas suenan como algún familiar o persona conocida? o ¿le recuerdan algo o alguna situación particular? Construya un nuevo archivo acerca de esa persona.
Mantenga muchos archivos positivos en su memoria inmediata que le ayuden a levantar el ánimo. Si se activa un archivo negativo durante el día, entonces tendrá buenos archivos listos para ser activados - y para ayudarle a cambiar su estado de ánimo. Muchas personas tienen archivos acerca de sus vacaciones o de otros momentos felices de su vida que pueden ser usados cuando se activa un archivo negativo. Siempre active un archivo positivo luego de haber abierto uno negativo - esto mantendrá su estado de ánimo bien.
En momentos de crisis sociales, construya y practique un archivo especial para controlar preguntas incómodas - como si fuera una “gacetilla de prensa”. Durante un divorcio o una separación, las personas frecuentemente le preguntarán acerca de su situación. En lugar de abrir el archivo del “divorcio”, abra un archivo llamado “relaciones públicas sobre el divorcio” que diga: “En este momento las cosas están algo desorganizadas entre nosotros. Te contaré más cuando las cosas se calmen”. Construya su archivo de relaciones públicas que sea breve y placentero.
Practique activar un archivo, especialmente los buenos archivos. Observe antiguas fotografías de tiempos felices, anuarios de la escuela preparatoria, etc. Observe la cantidad de archivos que se abren cuando hace esto. Es increíble cuánta información contiene su memoria.
Regla: El cerebro no sabe si un archivo es real o imaginario!
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¿Cómo puede ser posible esto? El cerebro construye archivos basándose en la información que recibe -normalmente a través de nuestros sentidos- pero a veces, también lo hace a través de nuestros pensamientos. Si estamos enamorados de una persona, permanecer en el mismo ambiente de la casa con esa persona nos aportará una sensación de calidez y un sentimiento romántico. No obstante, si observamos una fotografía de esa persona o pensamos en ella, el efecto será el mismo - incluso si esa persona no está físicamente presente. Y aún mejor, si simplemente pensamos en ella, experimentaremos los mismos sentimientos (activaremos ese archivo). El cerebro sólo reacciona al archivo o a la imagen, no le importa cómo recibe esa imagen o esa información, si es por presencia física, por algo que le recuerde a esa persona (fotografía) o por “pensar” en ella, simplemente.
Los psicólogos de la Universidad de Chicago estudiaron tres grupos de jugadores de baloncesto. El grupo A practicó tiros libres todos los días, durante treinta días. Al grupo B se le pidió que “imaginara” que estaban practicando tiros libres todos los días, durante treinta días. Y el grupo C recibió instrucciones de no hacer nada. Cuando se los evaluó, los jugadores del grupo A (quienes practicaron los tiros libres) habían mejorado en un 24 por ciento. Los jugadores del grupo C (que no hacían nada) no mostraron ninguna mejora. Y los jugadores del grupo B, el grupo que sólo debía imaginar que estaban practicando tiros libres, mejoró en un 23 por ciento - a pesar de que, físicamente, no habían tocado una pelota de baloncesto en absoluto.
¿Por qué? Porque, por lo que concierne al cerebro humano, los dos grupos que practicaron (en la realidad e “imaginando” la práctica) ejecutaban tiros libres, pero grupo B ¡nunca fallaba! Los jugadores del grupo B (los que imaginaban los tiros libres), al no fallar nunca, recibieron más confianza emocional de sus cerebros y sus cerebros también memorizaron el patrón del tiro libre, como si estuvieran en el campo de juego. En el caso de los jugadores del grupo A, su cerebro experimento el patrón de efectuar el tiro (de verdad) y fallar en la verdadera práctica del tiro libre, lo que no les generó confianza en sí mimos.
¿Por qué mencionamos esto? Porque tenemos una gran capacidad de construir archivos, incluso cuando nos falta la experiencia en el mundo real. Usar nuestra imaginación, nos permite modificar archivos “imaginando” nueva información. Si somos tímidos, podemos imaginarnos a nosotros mismos volviéndonos gradualmente más y más sociales, conversando con amigos, participando en grupos, dando charlas a grupos de personas, enseñando y, finalmente, presentándonos en un programa de televisión. Si tenemos archivos negativos sobre ciertas personas, podemos usar nuestra imaginación y “agregar” nueva información a ese archivo. En realidad, hacemos esto todos los días. Si alguien nos hizo mal, nuestra ira se vuelve incómoda hasta el punto en que comenzamos a sentir cuán culpable se debe sentir esa persona, cuán pobre es su vida y cuán infeliz será esa persona por el resto de su vida. Después que nuestro cerebro trabaja sobre ese archivo, hasta llegamos a sentir pena por ellos. Aunque el cerebro hace este trabajo por nosotros naturalmente, a veces necesitamos acelerar el proceso.
Escoja un problema determinado para mejorarlo - luego diseñe, imagine y construya una serie de archivos para corregirlo. Si tiene problemas para lidiar con su supervisor en el trabajo, imagine situaciones en las que primero hablaría con él, luego establecerá sus principios y bases de una manera ejecutiva. Podemos crear archivos para ayudarnos con cualquier cosa, desde un golpe de revés en el tenis hasta la timidez social.
Cómo Construir Nuevos Archivos
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Como nuestro cerebro no puede distinguir las experiencias reales de las imaginarias, practique construir archivos nuevos para reemplazar los viejos archivos. Si es tímido, imagine o “sueñe despierto” acerca de las competencias sociales. Si se siente incómodo cerca de ciertas personas, imagine reuniones y resultados positivos con ellos.
Las personas deprimidas y ansiosas siempre imaginan experiencias negativas - así, el cerebro modificará su composición química porque pensará que esa experiencia está ocurriendo en ese momento. Si nos sentamos y pensamos en que falleció un ser querido (aunque esté vivo y sentado en el cuarto de al lado), nuestro cerebro comenzará a deprimirnos y comenzaremos a llorar. Si estamos deprimidos o ansiosos, necesitamos pensar exactamente en lo opuesto a la disposición normal del cerebro - imagine o piense solamente en experiencias positivas. Puede sonar extraño, pero su cerebro pensará que su vida es mejor (sólo sabe aquello que le decimos) y, químicamente, comenzará a mejorar su estado de ánimo gradualmente.
Escoja un área en la que tenga problemas. Construya o invente nuevos archivos para lidiar con esa situación. Si se siente incómodo con su supervisor en el trabajo o con sus familiares, imagine escenas positivas en las cuáles usted resuelve conflictos o hace algunos ajustes.
Si la autoestima y la confianza en uno mismo están bajas, imagine escenas en las que su auto-confianza aumenta. Imagine ser valorado y alabado por sus esfuerzos, ser exitoso o recibir finalmente la aceptación, el afecto o el reconocimiento de aquellas personas que no se lo dieron en el pasado.
También hay otras maneras de lidiar con los viejos archivos.
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