jueves, 10 de junio de 2010
Nanohistorietas desde Harvard
Nanohistorietas desde Harvard
El lunes estuve en Boston entrevistando para una revista al químico vivo con más citas científicas que existe, George Whitesides de la Universidad de Harvard.
Más adelante os cuento qué le mantiene tan motivado a sus 70 años, porqué la química es el futuro de la ciencia, la diferencia entre nanotecnología comercial y revolucionaria, algunas reflexiones sobre si hay investigaciones que no deberíamos estar haciendo, y sus críticas al conservador sistema de peer review en las publicaciones científicas que criban tanto las ideas malas como las más originales. Pero las damas primero. Cuando terminé de conversar con el carismático profesor Whitesides, me dijo “Deberías conocer a una postdoc española que investiga en mi laboratorio ”. Recorrimos los pasillos de su departamento hasta encontrar a Anna Laromaine, una química gironina que inmediatamente se ofreció a contarnos algunos de los proyectos en que están trabajando.
Diagnóstico para todos
Lo primero que me mostró Anna fueron unos papelitos de colores de apariencia muy sencilla, y que en realidad eran tests para analizar de manera fácil y barata muestras de sangre y orina.
La idea “lab on a chip” no es nueva, pero George Whitesides está obsesionado en bajar el precio de la tecnología para que pueda ser utilizada a gran escala en países del tercer mundo. Utilizando técnicas de microfluidica ha diseñado un chip de papel cromatográfico (imagínate algo parecido al test de embarazo, pero más complejo), que puede detectar niveles de glucosa, proteínas, y suministrar de manera asequible y rápida información relevante relativa a la salud.
George Whitesides ha creado la fundación sin ánimo de lucro “Diagnostics for all” para intentar transferir tecnología desde los países que –en sus propias palabras- tienen más “wants” (deseos), hacia los que tienen más “needs” (necesidades).
Extinguir llamas con electricidad
Luego entramos en un laboratorio donde vimos una llama encendida dentro de una caja negra.
Como todas, además de CO2 y agua, durante la combustión también se genera una gran cantidad de partículas cargadas positiva y negativamente. Cuando Kyle empezó a aplicar un campo eléctrico alrededor de la llama, dichas partículas cargadas se desplazaron generando un efecto parecido al viento. La llama se movía a un lado como si alguien estuviera soplando. Kyle subió de golpe la intensidad, y la llama se apagó inmediatamente.
El grupo de Whitesides está obsesionado con la innovación, y en abrir nuevos caminos. Por el momento la intensidad eléctrica requerida es demasiado alta, pero quien sabe si en un futuro podremos apagar o prevenir cierto tipo de incendios de maneras que ahora ni nos podemos imaginar. Incluso lo están probando con ondas acústicas.
Infoquímica, levitación y chips de c. elegans
Infoquímica fue uno de los conceptos que más me costó asimilar. Normal, es algo tremendamente novedoso y del que Whitesides es un pionero.
Como explican en un artículo reciente se trata de utilizar reacciones químicas para codificar información en lugar de bits eléctricos de 0 y 1. Los investigadores que visitamos nos mostraron sus chips realizados con técnicas de microfluidos en los que el movimiento de una burbujita de aire podía contener información.
¿Aplicaciones? Ya llegarán.
Me produjo una sensación inicial de estupor ver cómo unas bolitas de diferente densidad levitaban a diferente altura dentro de un medio paramagnético cuando se les aplicaba un campo magnético. “Bonito, ¿y qué?” es lo que me pasaba por la cabeza. La levitación que habréis visto anteriormente requiere fluidos a temperatura supercrítica (muy baja). Simplicidad es una palabra clave para el grupo de Whitesides, que está investigando maneras más sencillas de utilizar la levitación. El proceso ya está patentado y ahora buscan aplicaciones, como sensores, ver si un aceite está adulterado, o cualquier aspecto asociado a diferencias de densidad.
Cuando Lizzy me mostró su trabajo le consulté cuál era la pregunta que quería responder. Ella me repitió uno de los lemas del grupo: “nosotros no hacemos ciencia con herramientas, sino herramientas para hacer ciencia” (tools for science instead of science for tools).
Era obvio con el chip para c.elegans que había preparado con la técnica de soft lithography desarrollada por Whitesides. En el fondo no es más que un dispositivo que permite tener un gran numero de gusanos c-elegans en un espacio reducido, y poder hacer de manera más fácil un tipo de experimentos que antes no se podían realizar. No es poco.
La investigación principal de Anna es otro ejemplo excelente de búsqueda de mejores herramientas para hacer ciencia.
Cultivos celulares en 3D
Todas las células de tu cuerpo tienen algún vaso sanguíneo cerca que les suministra oxígeno y nutrientes. Cuando un tumor crece, sin embargo, va acumulando capas y capas de células de manera que las centrales pueden llegar a quedar aisladas y recibir menos oxígeno. Los científicos quieren entender qué ocurre allí. Una de las herramientas que utilizan son los cultivos celulares; placas en las que introducen un tipo de células en unas condiciones determinadas que les permiten hacer experimentos y ver qué ocurre en esas células. Una limitación de estos cultivos es que son “planos”, sólo hay una única capa de células y resulta difícil reproducir una estructura tridimensional.
Hay maneras de conseguir cultivos celulares 3D utilizando geles y ciertos polímeros, pero Anna Laromaine con otros miembros del laboratorio está combinando geles con papel para diseñar una estructura muy simple que le permita alojar células en una disposición tridimensional. Esto permitirá a los científicos analizar qué ocurre a las células del centro, analizarlas de forma sencilla y poder reproducir ‘in vitro’ por ejemplo la estructura de un tumor.
Continuará…
Pero no puedo despedir este post sin citar la conversación con Anna mientras almorzábamos. Anna representa a la perfección la científica española con ganas de volver a su país para investigar, patentar, y ayudar a generar tanto conocimiento como riqueza. Tras los recortes presupuestarios de hace un par de semanas lo ve cada vez más difícil.
Esto lo cambiará todo
Fuente http://lacomunidad.elpais.com/apuntes-cientificos-desde-el-mit/category/visiones-futuro
Esto lo cambiará todo
Uno de los comensales con quien almorcé ayer domingo se quejaba de haber dormido poquísimo la noche anterior y tener mucho sueño. “Eso es que llevas mucha adenosina acumulada y le está mandando una señal a tu hipotálamo para que deje de segregar histaminas y las otras sustancias químicas que te mantienen alerta” le dije recordando el artículo del National Geographic que había leído por la mañana. “Entre la falta de descanso y el mezcal que te estás tomando pronto llegarán las alucinaciones”, siguió en tono jocoso otro de los presentes. “De hecho”, proseguí yo, “el reportaje decía que el efecto de no dormir durante 24 horas equivale a 3 chupitos de whiskey a la hora en impedimento cerebral. Pero lo que más me sorprendió es que literalmente puedes llegar a morir por no dormir; existe una enfermedad genética rara llamada Insomnio Familiar Fatal (FFI), en la que proteínas malformadas llamadas priones empiezan a atacar el tálamo del paciente provocando imposibilidad de dormir y su ulterior fallecimiento”.
Alguien más se añadió a la conversación: “Lo contrario – la narcolepsia- también es sorprendente. Tengo un amigo que en el momento menos imaginado se queda planchado de repente. Es muy peligroso, sobre todo ante posibles accidentes”. Entonces expresé con actitud de plenamente convencido:“Algún día seguro que los narcolépticos tendrán un chip registrando señales cerebrales o monitoreando sustancias químicas en la sangre que les avisarán instantes antes de sufrir un ataque. De hecho, lo mismo ocurrirá con enfermos del corazón, o epilépticos, o incluso personas sanas. Llevaremos dispositivos insertados en nuestro cuerpo controlando constantemente nuestro estado de salud e interpretando la información a tiempo real…”.
Y es que la lectura que me acompañó este fin de semana fue la elucubración futurista “Esto lo cambiará todo”; una recopilación de respuestas que el portal edge.org acumula tras preguntar a más de un centenar de algunos de los científicos y pensadores más influyentes de la actualidad.
Si os pidieran ¿qué idea científica o desarrollo tecnológico será la más transformadora que esperas poder llegar a observar?... ¿qué responderías?
La pregunta es –expresamente- muy abierta. Compartamos visiones futuristas en los comentarios. Yo de momento, resumo algunas de las que plasma el libro.
Manipular la vida
Si empezamos por las más inmediatas, vemos un grupo de científicos que apuesta por la biología y la reciente explosión en la capacidad de leer, manipular y diseñar genes. Craig Venter destaca por la creación de vida artificial y la capacidad de diseñar microorganismos con las funciones específicas que hayamos programado. Tanto a nivel conceptual como práctico, que nuestra especie pueda escribir el software de la vida va a ser una de las revoluciones más impactantes de las próximas décadas. Steven Pinker, por su parte, opina que el fin de ciertas enfermedades genéticas gracias a la selección de embriones y la genómica personalizada en que medicina, tratamientos farmacológicos y prevención se adaptarán específicamente al perfil genético de cada individuo, van a ser uno de los primeros grandes cambios que se avecinan. Más polémico, Richard Dawkins cree que romper la barrera entre especies (por ejemplo con una posible quimera entre un embrión humano y el de un chimpancé), demostraría que no hay nada “esencialmente humano” en nuestras células. El cada vez más provocador Dawkins escribe que “en la mente de muchas personas confundidas, un zigoto humano que no tiene nervios ni puede sufrir, es sagrado simplemente por ser “humano”. Ninguna otra célula disfruta de este estatus”. En línea parecida, Marc Hauser apuesta también por las consecuencias inimaginables que pueden resultar de ir intercambiando genes entre especies. No todo el mundo está tan de acuerdo con este carácter revolucionario de la ingeniería genética, y Randolph Nesse argumenta que justamente uno de los grandes cambios en biología será asumir que el cuerpo no es una máquina, y su funcionamiento tiene un grado de complejidad tal que disipará las expectativas de dominarlo, e incluso de comprenderlo en detalle.
Cambio climático y nuevas fuentes de energía
El peak oil y el fin del petróleo barato se aproximan. Este será sin duda uno de los eventos más impactantes de las próximas décadas… o no. Dependerá si hemos tenido tiempo de encontrar una fuente de energía que lo sustituya. Aquí, las apuestas son diversas. Ian McEwan confía plenamente en la energía solar. Roger Highfield asegura que dominar la fusión nuclear tendrá más impacto que la llegada del hombre a la luna. Y Alun Anderson pronostica microorganismos diseñados artificialmente produciendo de manera fácil y barata una nueva generación de biocombustibles que sustituirán al petróleo. En definitiva, el cambio conceptual sería la diferencia entre recolectar energía versus producirla. Y eso, puede cambiar el mundo.
Respecto al cambio climático, hay quien opina que las consecuencias de no actuar para frenarlo pueden ser devastadoras, y otros creen que el gran salto será ser capaces de dominar el clima a voluntad.
Vida extraterrestre
Claramente será la noticia del siglo. Muchos son los que anticipan una revolución cuando descubramos un planeta con vida fuera de la Tierra. Para Douglas Rushkoff y George Dyson lo verdaderamente excepcional sería encontrar vida inteligente en algún rincón cercano del Universo. De la misma manera, Paul Davies considera que responder “No” a la pregunta ¿estamos solos en el Universo? supondrá el mayor cambio que podemos esperar. La propia expansión de los humanos por el espacio es, para algunos como David Dalrymple, algo que transformará a nuestra especie.
El Control del cerebro
Quizás el área que más respuestas aglutina sea todo lo referente a la neurociencia, la inteligencia artificial, y la fusión del cerebro con la máquina. Frank Tipler apuesta por la singularidad (el momento en que una inteligencia artificial supere a la humana), y David Eagleman visiona la posibilidad de plasmar actividad cerebral en ordenadores hasta el punto de ser capaces de guardar la consciencia, y acercarnos a la inmortalidad. Sin ir tan lejos, Freeman Dyson considera que descodificar señales neuronales puede hacer real la radiotelepatía. Leer la mente, aumentar la inteligencia, o guardar memorias son algunas de las consecuencias de descodificar el funcionamiento del cerebro.
Hay muchos más: James Geary habla de un hipotético futuro en que a un robot se le otorgue el status de ser vivo. Daniel Everett asegura que los sistemas de traducción automática que permitirán comunicar a todo el mundo se acercan. Gregory Benford cree que la primera persona que alcanzará los 150 años podría estar leyendo estas líneas. Lawrence Krauss advierte de un devastador posible uso de armamento nuclear. Seth Lloyd menciona su investigación en computación cuántica diciéndonos que no la esperemos en menos de 40 años. Otro físico como Frank Wilczek cree que ser plenamente capaces de sacar partido de las propiedades del mundo cuántico va a cambiarlo todo. Brian Eno teme que el sentimiento de que todo puede ir a peor tenga consecuencias dramáticas en nuestra sociedad. Austin Dacey ve en la capacidad de crear carne sin necesidad de sacrificar animales un gran impacto en el planeta. Y en la última aportación, Nicholas Humphrey observa a los romanos de hace 2000 años y reflexiona sobre un par de puntos: lo poco que habrían acertado en sus predicciones si les hubieran hecho la misma pregunta, y lo parecidas que son sus vidas con las nuestras en los aspectos más básicos de la naturaleza humana.
Yo, sin terminar el libro pero observando el comportamiento de los Homo sapiens desde un banco de una plaza de una ciudad cualquiera, también me/os pregunto ¿Qué será aquello que lo cambiará todo?
Intuición vs Racionalización
Fuente http://lacomunidad.elpais.com/apuntes-cientificos-desde-el-mit/category/cerebro-y-comportamiento
La Sinfonía de la Ciencia *Updated*
(Actualizado a 2 de marzo)
En realidad colgar este video es una prueba para comprobar si debo seguir las lecciones de Malcolm Gladwell en su “Inteligencia Intuitiva”, o seguir los consejos que el experto en behavioral economics Dan Ariely esgrime en “Las trampas del deseo”
Se admiten conjeturas, pero dentro de 24-36 horas explicaré en este mismo post a qué me refiero con tal divagación.
Mientras tanto, disfrutad de este fabuloso video, comentadlo, y enviádselo a aquellos/as que logren emocionarse con la poesía de la realidad.
El domingo a media tarde recibí el video y me encantó. De verdad; quien me lo envió hizo el favor de no aumentar mis expectativas diciendo que era maravilloso, y el impacto fue todavía mayor. Casi me emocioné al escuchar algunas frases.
Mi reacción inmediata fue compartirlo enseguida en el blog. Pero entonces pensé: ya ves… quizás no hay para tanto. Seguro que muchos ya lo habrán visto, éste no es el estilo del blog, no tengo ningún mensaje propio que añadir, rompe un poco la línea, siempre que se me va un poco la pinza alguien protesta, tenía pensado otros temas… Casi mejor lo twitteo, lo cuelgo en facebook, y suficiente.
Era un ejemplo clarísimo de dilema frente a la toma de decisiones: ¿hago caso de mi primera intuición, o de el posterior análisis más “racional”?
Opté por lo segundo. Pero camino al cine (no os perdáis Shutter Island), continuaba dándole vueltas a si debía haber seguido mis instintos.
Pensé en Malcolm Gladwell y su “Blink: por qué sabemos la verdad en dos segundos”. Gladwell es quien mejor ha popularizado el concepto de que debemos atender mucho más a las intuiciones dictadas por nuestro cerebro. El subconsciente no emite juicios rápidos al tuntún, sino basados en todas las experiencias y conocimientos que ha ido acumulando durante su aprendizaje, y percepciones subliminales que a tu consciente le pueden pasar por alto. No dejes que razonamientos posteriores te líen y bloqueen. Son menos importantes. Si tienes una intuición clara sobre un campo que dominas, síguela!
Pero luego recordé los estudios en economía conductual del psicólogo Dan Ariely y el libro “Predictably irrational” . En él explica los engaños sistemáticos que sufre nuestro cerebro a la hora de tomar decisiones. La tesis principal es que somos seres irracionales con tendencia a repetir una serie de errores cuando actuamos “sin pensar” guiados por engaños de nuestra percepción. Si somos capaces de reconocer estas artimañas de un cerebro no diseñado para pensar en el futuro y corregirlas, nos equivocaremos menos veces.
Hay muchos efectos perniciosos, pero justo uno de estos efectos es la valoración desmesurada de algo que te ha gustado. En un estudio con gente acudiendo en busca de pareja a un encuentro de citas rápidas, cuando luego pasaban un test para valorar a los recién presentados, solían predecir muy positivamente los aspectos desconocidos de los candidatos que les habían gustado. Aparte de reforzar la idea que no deberías casarte enamorado/a, quizás este efecto estaba detrás de mi enamoramiento del video.
De alguna forma, ambas posiciones parecían contradecirse. ¿debería haber seguido el consejo de Gladwell y hacer caso de toda la sabiduría acumulada en mi inconsciente y que se manifestaba en forma de intuiciones? ¿o confiar en Ariely y contemplar que mi percepción podría estar engañándome?
Había un término medio, y menos discordancia de la imaginada. La clave es tener en cuenta si eres un experto o no en el campo de la decisión que vas a tomar. Si pudiéramos extraer una regla sería: “Si tienes mucha experiencia, sigue tu instinto. Si no, dale algunas vueltas antes de precipitarte”.
Conclusión: llegué a casa por la noche -tras darle la paliza a mi acompañante que espero no quedara asustada- decidido a poner a prueba si yo tenía mucho o poco conocimiento sobre mi propio blog.
Sigo sin tener respuesta a ninguna de mis inquietudes (¿será por lo que dice Feynman en la canción que resulta más interesante tener interrogantes abiertos?). Sobre todo, recordando que Dan Ariely también habla de errores de precipitación en expertos con acceso a excelente información, pero que se dejan llevar por pánicos en mercados bursátiles, rumores… todo ello estudiado en detalle desde la perspectiva de las finanzas conductuales.
Diría, que en el caso concreto del video debería haber seguido a Gladwell y colgarlo sin tanta divagación. Pero como norma general… salvo en situaciones de supervivencia y reproducción, casi me inclino más a dejar reposar los juicios rápidos. Será que falta todavía mucho que aprender –por suerte- de la poesía de la realidad...
jueves, 20 de mayo de 2010
José Maria Pujalte: el hombre que me enseñó a aprender
La noticia la publicó la Voz de Galicia: José María Pujalte falleció el pasado 29 de marzo a la edad de 81 años.
Puede ser que, fuera de Galicia, la figura de José Maria no sea demasiado conocida, y que muchos lo identifiquen por el ser el padre de una actriz de éxito y de gran presencia televisiva: María Pujalte. Pero para mí, José María fue el hombre que me enseño a aprender.
Aprender es una palabra mágica. Muchos niños y jóvenes odian estudiar y lo asocian con una obligación paterna y social, pero a nadie le molesta saber.
Hace unos días estaba escribiendo un artículo sobre educomunicación para la revista colombiana Interacción con motivo del 30 aniversario de CEDAL. Y mientras emborronaba cuartillas buscando un enfoque apropiado, vinieron a mi mente dos personajes y una palabra recurrente. Los personajes son, como no podía ser de otra forma, Mario Kaplun y Paulo Freire. La palabra recurrente es aprender, o si se prefiere: aprender a aprender. Vivimos en una época en que todos hablan de gestión de conocimiento, pero esa es una noción que se nos queda corta. La educación es mucho más que conocimiento, nos recuerda Morin, es comprensión, y la comprensión necesita empatía. Por ello, educar es mucho más que transferir, es enseñar a aprender. Es dotar de autonomía al estudiante para que él descubra y al hacerlo despliegue lo mejor de sí mismo. Es dotar al alumno de la capacidad de interpretar el mundo a sabiendas de que todos los mensajes que nos llegan de él nos on neutrales, están ya intermediados. Ahí tendría mucho que decir Manuel Martín Serrano
Enseñar a aprender, enseñar a interpretar…Y entonces me acordé de Pujalte. Qué lejos estaba yo en aquel momento de pensar que no iba a volver a verlo.
Nuestra historia se remonta a La Coruña de 1953. Yo tenía 11 años, cursaba 2º del bachillerato de entonces y era un mal estudiante, o si se prefiere normalito. Hasta que un día mis padres contrataron a Pujalte como profesor particular para que se hiciese cargo de mi enseñanza. Debo aclarar que yo venía de una delicada enfermedad de la columna que me había tenido enyesado y encamado un par de años, y que hasta dos años más tarde no asistí al colegio. Una prudencia tal vez excesiva, pero prudencia al fin y al cabo.
Comenzó la clase con el nuevo profesor. Entonces hice una pregunta. Y encontré una respuesta abierta y razonada. Y así fuimos dialogando, mientras yo maduraba al aprender. Debo decir que muchas de mis preguntas eran políticamente incorrectas para los tiempos que corrían, pero en José María siempre encontré un nivel de respuesta satisfactorio. Si no fuese por él, seguramente yo no habría desarrollado mi gusto por hablar y escribir. Gracias, José María
Semblanza:
Texto tomado de La Voz de Galicia
30 de marzo 2009
En la mañana de ayer falleció en su casa de A Coruña José María Pujalte, ex gerente de la Universidade da Coruña. Nacido en Aspe (Alicante), cumpliría 81 años el próximo 30 de mayo, estaba casado con Ana María Vidal y tenía cuatro hijos: Ana, José, Fernando y María, esta última popular actriz cuyo trabajo no le impedía mantener contacto con su familia y la ciudad, en la que fue pregonera de las fiestas de María Pita en el 2005.
Licenciado en Derecho y diplomado en Organización y Métodos, José María Pujalte, fue técnico de la Diputación de A Coruña y trabajó en el servicio de Asesoramiento e Inspección de las Corporaciones Locales. Gestionó también la Gran Área de Expansión Industrial de Galicia y ocupó una dirección xeral en la Xunta.
El ex rector coruñés José Luis Meilán Gil lo eligió para llevar la gerencia de la Universidad coruñesa cuando esta echaba a andar y se convirtió en asesor del responsable de la institución académica.
José María Pujalte, se destacó por desarrollar una intensa labor profesional, además de por su carácter, humanidad y pronunciada humildad, que le hicieron merecedor de distintas condecoraciones, entre ellas la Cruz al Mérito Civil.
En los últimos años, José María Pujalte, fue un ejemplo de cooperación y ayuda para los familiares y enfermos de párkinson, patología que él mismo padecía y a la que dedicó sus esfuerzos presidiendo la asociación coruñesa.
La muerte le sorprendió preparando los actos del Día Mundial del Parkinson, el próximo 11 de abril, y la fiesta de sus bodas de oro con Ana María Vidal, que celebraría el próximo 15 de mayo.
Rafael Alberto Perez
Lunes 12 Abril 2010
C.K. Prahalad, uno de los grandes de la estrategia
In Memoriam
C.K. Prahalad, uno de los grandes de la estrategia
Cualquiera que haya seguido mis trabajos sabe que pienso que los 56 años que lleva la estrategia secuestrada por las Business Schools han sido los más pobres de sus 2.510 años de existencia. No es ahora el momento de explicarlo, y no lo es porque estas líneas están dedicadas a ensalzar la memoria de uno de los grandes, C.K. Prahalad que nos ha dejado el pasado 16 de abril. Pero será difícil sustraerse a esa idea, porque una parte de esa grandeza se la debe Prahalad a no haberse alineado con los enfoques reduccionistas, excesivamente analíticos y cuantitativos de sus colegas. Una heterodoxia que no le impidió estar varios años en el lugar número uno de la lista de pensadores más influyentes del mundo de los negocios. http://www.thinkers50.com/biographies
7 son las nuevas visiones poderosas que Prahalad nos ha legado:
1. Que la esencia de la estrategia no es la gestión de los recursos actuales de la organización sino la gestión del futuro. Y que en vez de hablar de cuotas de mercados (existentes) mejor haríamos hablando de cuotas (futuras) de oportunidad. Su mensaje es claro: se trata de hacer y abrir puertas a ese futuro deseado, todavía más directo, se trata en fin de “crear el futuro” y para ello no vale la “re-ingeniería de los procesos” sino que es necesario “la regeneración de las estrategias centrales”.
2. Que en este proceso- y frente a la ética ¿? del beneficio cortoplacista y a toda costa- la continuidad de una corporación, como institución tiene valor en sí misma. “Competir por el futuro significa mantener una continuidad asegurando que la compañía esté constantemente creando nuevos beneficios”
3. Que mejor que planificar es potenciar las competencias internas de las organizaciones, las “competencias inter-empresariales”, más allá de las constricciones actuales de las unidades de negocio
4. Que no se llega a ese futuro troceando y diseccionando la realidad, sino que las empresas de éxito han llegado a una visión de futuro a través de un proceso de síntesis, y no de análisis (1996)
5. Que el capitalismo- en vez de destruir- puede contribuir a mejorar las condiciones de vida de países en desarrollo. Una idea que explicó en su libro “La base de la pirámide”, en el que argumentaba que las empresas multinacionales no sólo pueden ganar dinero vendiendo a los más pobres del mundo (un mercado estimado en cuatro mil millones de personas) sino que estos esfuerzos sirven también para cerrar la creciente brecha entre los países ricos y pobres.
6. Qué es necesario revisar el paradigma no solo del management sino también de la estrategia: “Aunque son numerosas y ruidosas las voces que reclaman un nuevo paradigma organizativo (más ligero, más sencillo, virtual, modular, etc.) no se ha pedido también un paradigma de una nueva estrategia. Creemos, sin embargo, que la forma que tiene muchas empresas de planear su estrategia está tan anticuada y es tan perniciosa como la forma que tiene de organizarse”
7. Que contemporeizar no es bueno y siempre se termina volviendo contra uno mismo y que hay que tener el coraje de romper las ataduras académicas y decir a gritos lo que uno piensa. Prahalad no solo cuestionó el paradigma managerial y estratégico, sino que terminó siendo uno de los 35 miembros de la Brigada de los renegados” en 1998 en Half Moon Bay (ver mi post de 5 Abril 2009 en este mismo blog)
Con C. K. Prahalad se fue el hombre que nos abrió el camino. Solo nos queda pedir, que Gary Hamel, coautor de una parte significativa de su obra y compañero de ideas, le rinda- como nosotros lo hacemos con nuestra Nueva Teoría Estratégica- el tributo de continuar ese camino. La brecha está abierta.
___
Bibliografía: "Competing for the Future"(con Gary Hamel), 1994; Strategy as a field: Whhy Search for a New Paradigm”, Strategic Management Journal, 15, 5-16, 1994; “Rethinking the future” (ed. Rowan Gibson) 1997; “"The Future of Competition," (con Venkat Ramaswamy), 2004; "The Fortune at the Bottom of the Pyramid: Eradicating Poverty through Profits," Wharton School Publishing, 2004. Su último libro con M. S. Krishnan es “ The New Age of Innovation”.
Rafael Alberto Perez
Martes 20 Abril 2010
TEORÍA Y PRÁCTICA (i)
“Una teoría no es otra cosa que una forma de mirar el mundo”
David Bohm
Mire a su alrededor y dígame lo que ve ¿confrontación o armonía?
Sin duda la pregunta está mal planteada. Lo más probable es que Vd. vea ambas cosas confrontación y armonía, sencillamente porque, nos guste o no, el mundo es complejo. Y complejo como nos recuerda Edgar Morin, es lo que está tejido junto. La trama y la urdimbre de lo real, de la vida, de lo social.
Pero no es menos cierto que nos han enseñado a mirar así, fraccionado y enfrentando la realidad en pares antagónicos. Lo malo es que, de esta guisa, la cultura occidental amparándose en el dualismo y la dialéctica que lleva por sus venas nos ha terminado por enfrentar a los unos contra los otros. Y a cada concepto y a cada cosa con su antagonista.
No hay que apelar a las guerras del pasado y del presente, basta con encender la TV para comprobar que vivimos una Cultura de la Polémica, escenificada e intermediada como muy bien explica en su libro la periodista americana Deborah Tannen.
Por eso tenemos la política que tenemos: candidatos que se pelean por nuestros votos y nos cuentan las maldades ajenas pero no nos dicen nunca cómo van a resolver nuestros problemas.
Por eso tenemos el management que tenemos: empresarios que ven en todo competidor un enemigo y no un posible aliado, y que reproducen a nivel mercado los “horrores” de la guerra, aunque luego se unan y se asocien para subirnos los precios. O para defender posiciones en su Patronal.
Por eso tenemos la espiritualidad que tenemos: incapaz de armonizar cada cuerpo con “su” alma; cada cerebro con “su” mente; cada acción con “sus” valores.
Por eso tenemos la ciencia que tenemos: lo primero que nos enseñan a la hora de analizar un ser/fenómeno vivo es fraccionarlo para estudiar sus partes por separado. Con olvido, o yo diría con desprecio, de que al diseccionarlo, la vida se nos escapa entre corte y corte, y lo que terminamos estudiando es un ser muerto. Pues la vida estaba precisamente en esas conexiones que hemos roto (1).
Todo ello sin darnos cuenta de que nada de lo que nos rodea es antagónico entre sí, ni siquiera es algo aislado e independiente, sino conectado, fluido y mutante.
Sin darnos cuenta de que todo y todos formamos parte de ese tejido del que está hecha la materia y la vida, incluidos los sueños.
Sin darnos cuenta de que es precisamente en la fusión, en los mestizajes y en las fronteras donde surge la innovación (por la que tanto sueñan empresarios de todo el mundo que sin embargo dirigen organizaciones piramidales y jerárquicas que ahogan cualquier intento de innovación).
Es, ese dualismo antagonista que respiramos por todas partes el culpable de que a tantos les haya sido tan difícil asumir algunos de los avances científicos más importantes del siglo XX: el pensamiento complejo, la complementariedad, la sistémica, la emergencia, las conexiones profundas; que el todo es distinto de la suma de sus partes (ya lo dijo Pascal, pero lo validaría la sistémica) y que la realidad y la vida van de menos a mas (me refiero a la emergencia) y que por tanto no somos ángeles caídos, ni seres degradados por alguna oscura culpa originaria, sino simples seres evolucionados.
Para aquellos que crean que estas ideas son producto de un decadente retorno al misticismo oriental, les diré que tienen una parte de razón. Pero solo una parte. Es verdad que todas estas ideas tiene sus orígenes en Oriente: el bing bang en los vedas y en su Brahman “el que se expande” (en sanscrito); la complementariedad en el Yin y el Yang, la lógica binaria de Leibnitz con la que trabajan nuestros ordenadores en los exagramas del libro de las mutaciones; pero ha sido la ciencia del siglo XX, física cuántica incluida (véase el “Tao de la Física” de Fritjof Capra) la que ha sabido recuperar y reconstruir esos mismos principios y sacarlos de la oscuridad y del secretismo iniciático de sus orígenes y del olvido de XXIV siglos
Y hoy, gracias a Edgar Morin (pensamiento complejo); Niels Bohr (principio de complementariedad); Francisco Varela (embodied mind); David Bóhm (el orden implicado y otros pocos hombres preclaros, sabemos que la realidad lejos de ser dual y antagónica es compleja, fluida, y a veces caótica, y que fragmentarla y enfrentarla conceptual o físicamente es un grave error.
Sin duda todas estas inquietudes merecerían un comentario más largo y calmado. ¡Hay tanto que decir al respecto! Por mi parte podría remitir a mis lectores a las páginas de mi último libro “Hacia una teoría general de la estrategia” (en coautoría con Sandra Massoni), Ariel, 2009, donde presentamos métodos de análisis que no solo no fraccionan sino que precisamente ponen el énfasis en las conexiones; pero realmente el motivo por el que he sacado este tema hoy, es para céntrame en una dualidad que me preocupa y me irrita mucho; aquella que enfrenta teoría y práctica.
Cuando en clase digo “hoy vamos a ver la teoría…” mis alumnos salen huyendo. Frases como “eso es demasiado teórico”, “Yo quiero algo más práctico”; “profe, puede cortar ya esta parte y darnos el modelo…” tan frecuentes de oír para un viejo profesor como soy yo, nos hablan de una sociedad o desorientada o descerebrada. Y no sé que es peor.
Aunque a muchos les cueste entenderlo una teoría es una forma de ver el mundo, o si se prefiere nos da la perspectiva desde donde mirarlo. Una teoría es una explicación de un fenómeno. Y de hecho, nos guste o no, todo lo que hacemos es en base a una “teoría”, desde el más simple de los esquemas a una teoría científica. Las teorías científicas también son explicaciones, solo que para ser “científicas” han de cumplir unos determinados requisitos. Los seres humanos necesitamos esas explicaciones, para hacer cálculos sobre los resultados (previsibles) de nuestras acciones. Todos sabemos que si pasamos de los 120 kmts./hora corremos dos riesgos, que nos pongan una multa y peor, tener un accidente” . Si voy a invertir en bolsa, antes debería saber cómo funciona ese mercado. Eso no me va a garantizar el resultado, ni el éxito (ese es otro problema que comentaremos otro día, el de una sociedad en busca del algoritmo perdido, pero que nunca existió), pero al menos me evitan algunos errores de bulto
En teste punto es bueno recordar a John Maynard Keynes- quien, por cierto, ganó mucho dinero en la bolsa- cuando dice:”Practical men who believes themselves to be quite exempt from any intellectual influences are usually the slaves of some defunct economist” . La pregunta aquí es ¿Cuántos cadáveres guardamos en el armario? Porque, Sras. y Srs. de vez en cuando hay que abrir las puertas, airearse y dejar espacio… Porque nos guste o no, no hay nada más práctico que una teoría, eso sí, una buena teoría.
Debo decir, en sentido contrario y muy a mi pesar, que el rechazo de la teoría tiene algunas raíces fundadas. Detrás del enfrentamiento entre teoría y práctica está el rechazo de mal teórico, del que se enrolla sin llegar ninguna parte, de esos profesores que cuando ven que su teoría no funciona dicen que quien se equivoca es la realidad, nunca ellos (pero ese es otro problema que también habría que abordar).
Yo también participo de ese rechazo, y por eso, entre tantas otras cosas, cuesta llevarse bien con los colegas. Pero estas críticas y estas “boutades” no resuelven el problema. Una sociedad sin teorías y cada vez más pobre en valores es una sociedad descerebrada y sin ética para su acción.
Para todos nosotros que nos movemos entre el pensamiento y la acción, nos resultaría fácil renunciar a la teoría, darle el gusto al lector y tratar de escribir “prácticos” bestsellers. Algunos lo hacen y ganan mucho dinero. Pero eso tampoco es ético, porque implica una renuncia a la búsqueda de mejores explicaciones. Nuestro compromiso como profesores, pensadores e investigadores es intentar hacer buenas teorías. Serán los de fuera al ponerlas en práctica en sus proyectos y planes los que nos den o nos quiten la razón. Y si nos la dan, por favor, que nos la den en vida. Cómo en su día ya advirtió Vicent van Gogh en sus hermosas cartas a Teo: Hay ya demasiadas viudas homenajeadas.
(continuará)
____
(1) Me permito recordar al lector que desde Descartes y su 2º principio del método, analizar es fraccionar para estudiar las partes por separado, y me permito recordar también que “Distinción y separación de las partes de un todo hasta llegar a conocer sus principios o elementos.“ es la primera acepción que nos da la 22 edición del “Diccionario de la Real Academia de la Lengua” que confunde el proceso de analizar con el método seguido hasta ahora para lograr ese análisis. Con olvido de que hoy tenemos métodos que permiten analizar sin trocear. Un tema que abordo en mi último libro con la ayuda de Francisco Serra y “su” dinámica de sistemas y de otros autores.
Rafael Alberto Perez
Domingo 2 Mayo 2010
sábado, 8 de mayo de 2010
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
